LAS «BONDADES» DE LAS CLÁUSULAS SUELO



El día en el que el BBVA anunciaba que anularía todas las cláusulas suelo de las hipotecas a sus clientes, una amiga nos enseñaba la respuesta que había recibido de su entidad (Banco de Valencia) sobre su petición de anular este suelo tras el fallo del Tribunal Supremo. 

Argumentos bancarios para denegar la desactivación de una cláusula suelo

Contestación del banco a un cliente

Argumenta la entidad que de acuerdo a la Orden EHA/2899/2011 y los datos de la Memoria del Servicio de Reclamaciones del Banco de España «las limitaciones a las variaciones del tipo de interés son aplicables siempre que resulten de un acuerdo expreso entre las partes y se encuentren debidamente recogidas en el contrato».

No es su caso. No se enteró hasta que se la aplicaron. Pero la carta de su banco (con fecha de 11 de junio de 2013), no contenta con el argumento «reconocido por nuestros Tribunales, su viabilidad legal es incuestionable», añade:

«A mayor abundamiento, hay que destacar la bondad de la citada cláusula ya que su estipulación en el contrato resulta esencial para la toma de decisiones en el proceso de estudio y aprobación de la operación…»

¿La bondad? Una clásula que fija un suelo del 2% y un techo del 15% para una hipoteca firmaba en 2003 ¿se puede calificar de bondadosa?

Concluye el banco:

«En definitiva, la limitación de la variación de los tipos de interés es un elemento esencial de la relación jurídica que, como tal, fue determinante para que esta entidad otorgara en su día el consentimiento para la concesión de la operación. Por todo ello, no es posible atender a su solicitud de inaplicación de la mencionada cláusula. Sin otro particular, le saludamos atentamente.»

Este es el argumentario que están utilizando bancos y antiguas cajas para denegar a sus clientes la bajada de tipos de interés, que con un euribor en mínimos históricos, supondría una importante revisión de las cuotas mensuales. Solo el BBVA ha reconocido que dejará de ingresar 35 millones de euros AL MES al dejar de aplicar estos suelos.

La gran mayoría de las hipotecas con suelo se firmaron durante el boom inmobiliario. Eso quiere decir que su diferencial (el porcentaje que añade el banco al euribor para calcular los intereses que pagas por tu préstamos) es bajo. Dicho de otra manera, el banco no se «forra» con esas hipotecas porque no te cobra muchos intereses (pero ya vemos cómo algunos se las apañaron para introducir clásulas que les garantizaban por lo menos unos ingresos mínimos en caso de que los tipos de interés bajaran mucho, como es el caso ahora). Fue una de las tantas estrategias utilizadas por bancos y cajas, tal y como os contamos en «El rescate bancario en cristiano».  

En nuestro país hay unos seis millones de hipotecas. Casi una de cada tres tiene una cláusula suelo. Esto quiere decir que hay casi dos millones de familias que están pendientes de lo que dedidan sus bancos al respecto. ¿Puede su entidad permitirse dejar de ingresar tanto dinero cuando el negocio van tan regular? Varios estudios de otros bancos creen que el Banco Sabadell y el Popular serían los más afectados si les obligan/o renuncian a seguir aplicando sus cláusulas suelo. ¿Y las ex cajas que también las incluyeron en sus hipotecas? Pues las rescatadas ya os podéis imaginar si pueden o no renunciar a una parte de sus ingresos…

Bancos




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