EL BANCO MALO DE EE.UU.


El gobierno de Obama se ha ido de compras. De compras de todas esas cosas que tienen los bancos en sus cajas fuertes y que ahora nadie quiere. ¿No las quiere nadie porque son productos en mal estado o porque simplemente no encuentran comprador? Obama cree que no son tan malos. Sin embargo, si se equivoca, será el contribuyente americano quien pierda su dinero.
Lo que nadie quiere lo va a comprar Obama. No directamente, porque lo que hace es dar incentivos a inversores privados para que compren «los activos tóxicos». Hablamos de hipotecas malas, de créditos a gente que es posible no pague, o sí.
El caso es que todos esos productos se han depreciado mucho. Han perdido valor. El banco dijo que valían 100 y ahora ni por 50 los consigue vender. Pero Obama quiere conseguir que llegue alguien y diga, «te doy 65» y el banco, a pesar de perder dinero, decida vender por 65.
¿Venderán los bancos? Obama apuesta por ello. Si los bancos consiguen dinero y liquidez con esas ventas (aunque sea vendiendo a menor precio del que compraron), lograrán recapitalizarse. Y si se recapitalizan entonces el Gobierno ya no tiene que comprar los bancos para rescatarlos (nacionalizar).
Recapitalizar

Es un término muy de moda en esta crisis y sería básicamente como arreglar el agujero por donde pierde agua la bañera y luego conseguir agua para volver a llenarla. Y cuando esté llena entonces los clientes se podrán bañar.

Pues Obama es el fontanero en este caso. Y tiene millones de dólares para tapar el agujero. Obama piensa que si esas hipotecas malas que ahora nadie quiere, encuentran a alguien que sí las quiera, entonces su precio se recuperará. Tiene que ser así porque Obama piensa que el valor de esos productos ha caído mucho por culpa del pánico.
¿Pero qué pasa si se equivoca? ¿Qué pasa si esos productos resulta que tienen que no valen 50, sino 20? Por ahi llegan algunas críticas como las de Paul Krugman, el último premio nobel de economía. (Otro día prometo ampliar el perfil del señor Krugman a quien conocí la semana pasada).
Si Obama se equivoca y esos productos caen todavía más de valor, será el Gobierno quien asuma la mayor parte de las pérdidas. Los inversores privados, a quienes se les va a incentivar para comprar los activos tóxicos, sólo aportarán una parte del precio de la compra. El resto es dinero público. Si Obama no se equivoca y los productos recuperan valor con el tiempo, las ganancias se reparten entre Estado y esos compradores privados.
Por eso muchos opinan que se trata de un «robo al pueblo estadounidense», según Joseph Stiglitz, otro nobel de economía. En fin, que ya veremos. El plan se llama PPPI (Programa Público Privado de Inversiones. Probablemente Pueda Parar la Indigestión). ¿O no?

Bancos




4 comentarios en “EL BANCO MALO DE EE.UU.

  1. ¿Es el Gobierno o es el Estado el que tendrá que asumir la mayor parte de las pérdidas? Los gobiernos cambian, el Estado permanece; si la apuesta de la «Administración Obama» (otra expresión muy de prensa anglosajona) sale mal, no será ningún miembro del gobierno el que tenga que responder por ella, sino el Estado en su conjunto, es decir, los contribuyentes.

    ¿Es justo que por cada dólar que ponga un inversor privado el Estado ponga otro y le avale por 12 más, asumiendo los riesgos en caso de pérdida (si no he entendido mal la jugada)? ¿No se están socializando así las pérdidas y privatizando las ganancias (por usar la vieja expresión de los marxistas)? ¿Están funcionando así los mercados como unos buenos asignadores de precios o se están falseando a la alta los precios de los activos para que salgan a fin de cuentas beneficiados los bancos? ¿No acaba uno con la sensación de que está bien que los mercados no funcionen ni como optimizadores de recursos ni como proporcionadores de información siempre y cuando sean los poderosos los que salen ganando?

    Ojalá salga bien todo, pero el regustillo amargo a injusticia no me lo consigo sacar de la boca…

  2. Tichy,

    Para los inversores privados, el incentivo para participar en la operación sería que, cuando la economía vuelva a crecer, estos activos recuperarán el valor y se convertirán en un negocio. Si pierden valor, el Estado asume la mayor parte de las pérdidas.

    Además esos inversores cuentan con financiación en condiciones muy favorables.

  3. Borja,

    Tienes toda la razón. Es el Estado y no el Gobierno quien asume las pérdidas. En este afán periodístico por buscar sinónimos caemos en este tipo de errores.

    El principal problema de todo esto, en mi opinión, es valorar esos activos tóxicos. ¿Cuánto valen esas hipotecas basura que ahora nadie quiere? ¿Han caído castigados por una sobrereacción del mercado?

    Con esta fórmula, el Tesoro estadounidense evita entrar a determinar el precio de esos activos. Principalmente porque no tiene ni idea. Deja eso en manos de los inversores privados, que en principio sí saben algo más.

    Lo que se está tratando de evitar a toda costa es nacionalizar los bancos. Ya sabes, comprarlos con dinero público. Cuando se recuperen el Estado gana dinero y lo devuelve al mercado.

    La verdad es que funcionó en Suecia en los años noventa. Se creó un banco con todos los activos malos y luego se vendió. Sin embargo las condiciones no son exactamente iguales. Suecia por aquel entonces no se enfrentaba a una recesión global.

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