CASO HUERTA: ALMÁXIMO SL PARA PAGAR ALMÍNIMO



A ver, un poco de empatía. A mí me llama Hacienda para hacerme una paralela, y se me queda esta cara: 

No porque piense que haya hecho algo mal, sino porque reconozcámoslo: Hacienda es como un cliente en El Corte Inglés: siempre tiene razón. Es difícil llevarle la contraria.

¿Qué es lo que según la Agencia Tributaria y dos sentencias ha hecho mal Màxim Huerta? (Tiempo de lectura 17 segundos. Prometido: lo he medido)

– ¿Usted quiere pagar por sociedades? Lo siento, no cumple los requisitos para pagar por sociedades

– ¿Usted quiere tener una sociedad y desgravarse una serie de gastos ligados a su trabajo como profesional ? Perfecto, hágalo. Pero lo que gane tributa en el IRPF.

Hasta aquí los 17 segundos. Si quieres saber más, entonces tendrás que cronometrarte tú mismo. 

Lo básico

Para entender esta historia tienes que saber dos cosas sobre dos impuestos: el de sociedades y el de la renta (también conocido como IRPF). 

Sociedades: los beneficios pagan a Hacienda un 25% de impuestos (aunque hay mucha letra pequeña que te permite reducir ese porcentaje). 

Renta: tus “beneficios” por haber trabajado (descontados una serie de gastos) pagan progresivamente. Cuanto más altos, más pagas. Hasta llegar hasta un 48% de tipo máximo. 

¿Qué hizo gente como Màxim?

A ver, así a bote pronto ¿qué impuesto querrías pagar si ganas bastante dinero? No me molesto ni en escribir la respuesta

Así que el exministro montó una empresa “Almáximo SL” (o algo así) asesorado se supone por un asesor fiscal que presumiblemente le dijo esto: 

“Tú no te preocupes hombre. Te compensa hacer la sociedad, ingresas por ahí, deducimos gastos y pagas menos impuestos que si pagaras por IRPF”. 

¿Cuál es el problema?

Montar la sociedad es legal, por supuesto. Facturar a través de esa sociedad, por supuesto que también es legal. Lo que Hacienda dice que no es correcto es “simular” que tienes una sociedad cuando en realidad eres tú, tú, y tú contigo mismo. En Almáximo SL no había ningún empleado contratado, ni nada parecido, ni unos activos (tipo fotocopiadora, cámara TV, impresora, …). De hecho, el único activo material ligado a la empresa era un piso en Alicante.

La sociedad es lo que se dice en este mundo “una persona jurídica” y tú como tú eres “una persona física”. Las matemáticas de EGB nos pueden ayudar a resolver este acertijo: 

¿Persona jurídica = persona física? 

Pues no. O eres una cosa o eres otra. Hacienda lo tiene claro: Máxim es una persona física oculta tras una persona jurídica. La gente que llamaba a ALmaximo SL quería contratar a Máxim y solo a él. En eso se basaban los contratos que se firmaban.

¿Cómo funcionaba?

Pues Màxim trabajaba, Almaximo SL emitía facturas, las cobraba y luego una parte se destinaba a pagar un sueldo al propio Màxim. Nada raro si no fuera porque a Màxim le pagaban por sus trabajos periodísticos 200.000 euros en un año, cobraba a través de su empresa, y Almaximo SL asignaba al Máxim persona física, 44.000 euros de salario. Los 156.000 que sobraban se quedaban en la sociedad. Entonces llegaban los gastos: que si taxis, que si comidas, que si teléfono, que si la casa en Alicante… 

O wait!

Sí, los gastos de una casa en Alicante decía el exministro (bueno más bien sus asesores presuntamente) que tenían que ver con su profesión. “Esto es raro”, viene a decir Hacienda porque todas las facturas que emite Almáximo SL tienen de domicilio Madrid. Es decir, Màxim trabaja en la capital pero la casa por la que se desgrava (y que tiene que estar relacionada con su actividad profesional porque sino no puedes considerarla un gasto) está en Alicante. 

Los gastos

Así que si decimos que en la sociedad quedaban 156.000, resulta que de gastos había como 120.000. Los beneficios de la sociedad se reducen hasta 36.000 euros y esos pagan el impuesto de sociedades al 25%. ¿Me sigues? Entonces llega HAcienda y dice: oiga, que estos 120.000 euros que usted dice que tiene de gastos están hipermegainflados. Le admito 40.000. El resto, es beneficio. 

¿Cómo tendría que haber pagado para no tener problemas?

Màxim, ya dije en mis 17 segundos de gloria, tenía derecho a tener una sociedad y desgravarse gastos. Si ingresaba 200.000 euros en un año, se podía deducir unos 40.000 euros de gastos que le reconocía Hacienda (la cifra varía depende del año) y los 160.000 que le quedan es su sueldo. Y EL SUELDO ENTERO PAGA EL IMPUESTO DE LA RENTA. Y habría tenido que pagar… unos 70.000 euros. 

El famoso cambio de criterio

Sin entrar en tecnicismos para no aburrir al personal (si alguien quiere que lo diga y me extiendo), diremos que no hubo tal cambio de criterio. Lo que pasó es que Hacienda decidió investigar estas sociedades ligadas a profesionales del mundo del arte, periodismo, etc. Es como ahora, que están vigilando con más ahínco que todos los propietarios de pisos turísticos paguen impuestos por el alquiler. Si consideramos cambio de criterio mandar a un grupo de inspectores a mirar determinadas cosas… 

Y entonces, ¿el asesor fiscal de Màxim?

Pues seguramente le recomendaría hacer las cosas así a él y a otros muchos más clientes diciéndoles que Hacienda no investigaba, que no miraba esas cosas, que luego era fácil de probar que todo estaba en regla… Yo me pregunto: ¿y no es posible multar también a alguien que te asesore así de mal?

Conclusión

Es verdad que estas cosas de los impuestos y Hacienda se nos escapa a la mayoría. Para eso hay expertos. Y es verdad que si uno va a un experto se fía de su criterio. Si a mí el pintor me dice que hay que rascar una pared para luego pintar, pues mira le digo que adelante porque no tengo ni idea. 

Pero digo yo, si a mí el asesor fiscal me dice que gracias a esta sociedad me puedo desgravar una casa que tengo en Alicante y que yo sé no tiene nada que ver con mi actividad profesional sino más bien con mi persona física que se va de vacaciones, creo que sospecharía que por lo menos en esta Almáximo SL estamos buscando pagar ALmínimo impuestos SL.

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1 Comentario en “CASO HUERTA: ALMÁXIMO SL PARA PAGAR ALMÍNIMO

  1. Saludos! Desde luego, la mera existencia de estos paraísos donde uno puede refugiarse para alterar las normas y, claro, sus ingresos, son prueba de que algo marcha mal en el sistema. Tal y como dijo el propio Maxim, parece que esta era una práctica habitual entonces, y moralmente jutificada. Ahora, se encubre, pero desaparecer, no parece que vaya a desaparecer. Muy dudoso Maxim, pero por lo menos saldó su deuda.

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