REGRESO AL FUTURO PARA REPENSAR LA MACROECONOMÍA



Si Doc y McFly viajaron al pasado para corregir errores que permitieran arreglar el futuro, ¿por qué no podrían hacer lo mismo los economistas?

El dúo Oliver Lawrence de la Macroeconomía se ha aventurado a conducir en este viaje. Si todas las crisis económicas previas han demostrado ser una oportunidad para revisar creencias, ajustar los modelos con los que se trabaja, las hipótesis, un poquito de aquí y de allá, un par de tornillos nuevos… ¿por qué esta vez debería ser diferente?

Olivier Blanchard y Lawrence Summers hacen un interesantísimo recorrido por las lecciones pasadas, las más recientes y las cuestiones que ha dejado al descubierto la era post crisis en la política monetaria, la fiscal y la regulación financiera. Sorprende, y no debería, que los autores duden sobre determinadas cuestiones. Hay muchos puntos grises en los mecanismos que mueven la economía, cuál es más importante, cuál actúa antes y afecta al siguiente. Así que la macroeconomía no debería dormirse en los laureles, seguir avanzando y resistir la tentación de volver al punto previo a la Gran Crisis. Es decir, la fuerza del lado oscuro tiene esta pinta:

A return to inflation targeting and a Taylor-like rule, no use of fiscal policy and pushback on financial regulation and macroprudential measures”.

¿Qué es lo que hemos aprendido?

Lección Nº 1

Los macroeconomistas han redescubierto forzosamente el papel del sector financiero y el peligro de las crisis con origen en los bancos. El riesgo sistémico que introducen las entidades bancarias es un elemento a tener en cuenta. Hyman Minsky vuelve a ser mencionado como un autor al que debería releerse (os hemos hablado de él en el blog). Este hombre se pasó años alertando sobre los peligros del aumento del riesgo financiero y pocos le hicieron caso. Básicamente porque se pensaba que las crisis financieras eran cosa de países emergentes, pero mira por dónde que no.

Quedan muchas cosas que entender sobre esta pata de la economía. ¿Cómo interactúa el estallido de una burbuja con un excesivo apalancamiento? Esta cuestión es fundamental para comprender cómo se desarrolla una crisis financiera. Cuál de todos los canales predomina es fundamental para las políticas económicas.

Luego también queda pendiente la cuestión de solvencia vs liquidez. Un tema apasionante (JAJA) que ha ocupado muchos titulares y crónicas relacionadas con la caída del Banco Popular. En Estados Unidos parece que el los problemas vinieron por el lado de la liquidez más que de la solvencia.

En conclusión: “our understanding of the financial system has improved, but it remains limited. (…) The challenge facing financial policies is considerable. This has a straightforward implication: Financial crisis will probably happen again”.

Lección Nº 2

Los shocks, ¿qué son realmente y qué dejan tras ellos? Durante años la discusión central era casi “talmúdica” sobre la regla precisa de tipos de interés… Pero los shocks, alteraciones, perturbaciones que se introducían los modelos no se analizan en gran detalle. La crisis financiera era uno de estos shocks y pone en entredicho que después de un tortazo monumental la economía vuelva a su sitio de partida. Hay que replantearse que quizá un shock temporal puede tener efectos permanentes y que el potencial económico no se recupere.

Lección Nº 3

Es probable que los centennials no lo sepan todavía pero su época en la macroeconomía se llama de tipos de interés bajos. La previsión es que sigan así de bajitos durante bastante tiempo. Y esta situación genera muchas angustias porque es nueva.

“Bajos tiempos de interés, especialmente si son inferiores a las tasas de crecimiento tienen implicaciones fundamentales no solo para la política monetaria sino también para la política fiscal.”

Lección Nº 4

Los bancos centrales han tenido que buscarse la vida para luchar contra la crisis recurriendo a nuevos instrumentos (aquí una lista de las armas).

Parte del debate se centra en el conocidísimo “lower bound”, es decir si unos tipos negativos pueden realmente estimular la economía y hacer que suba la inflación. A juzgar por las previsiones de precios que maneja el mercado, parece que no hay mucha fe en la habilidad de los bancos centrales en devolver las economías a su crecimiento potencial.

Hay otras dos cuestiones pendientes por resolver:
1. ¿La política monetaria debería hacer algo sobre la estabilidad financiera? Si ve una burbuja en el horizonte, ¿debería explotarla? Este es un debate muy interesante que viene ya de largo… Blanchard y Summers creen que los tipos no se deberían utilizar para eso.
2. ¿Los balances de los bancos centrales deberían reducirse? (Reminder: se han jartado de comer bonos). “En este mundo el tamaño del balance de un banco central no es per se una medida de presiones inflacionistas, ni en el largo plazo”.

“Está claro que en el futuro habrá menos margen de bajada de tipos de interés para responder a una caída del PIB que en el pasado”. Blanchard por ejemplo propuso en 2010 que el objetivo de inflación del banco central pasara del 2% al 4%. Para los autores lo más importante es hacer una especie de hueco para que la política monetaria pueda responder de las caídas del PIB que vendrán en el futuro.

Es como cuando compras una caja de 50 balas para la Nerf. Piensas que serán suficientes hasta que un día solo eres capaz de localizar dos. Si quieres estar preparado para la siguiente batalla tendrás que buscar en casa o hacer otro pedido. Guindos, toma nota 😉

Lección Nº 5

La política fiscal, (léase gastar dinero público y bajar/subir impuestos) también ha sido redescubierta en esta última crisis. Pero cuando los mercados, los políticos ortodoxos y organismos internacionales empezaron a poner nerviosos con el nivel de deuda que iban acumulando los países y los déficits que aparecían en las cuentas públicas, la expansión fiscal mutó a austeridad.

Según los autores hay dos lecciones importantes: hay sorprendentemente muy poco trabajo entre los economistas para diseñar y mejorar los llamados estabilizadores automáticos, instrumentos y políticas que sirvan para combatir efectivamente una caída de la economía y sus efectos en los agentes, empresas y familias. Y la otra cuestión es cómo puede conducirse la política fiscal en un entorno de deuda inicial elevada pero con unos tipos de interés muy bajos en los bonos públicos.

“Si estamos en una situación en la que la economía es dinámicamente eficiente pero los tipos de los bonos del estado son inferiores que la tasa de crecimiento, ¿cómo de preocupados deberían estar los gobiernos sobre niveles altos de deuda pública?”

La respuesta a esta pregunta es ambigua y no parece estar clara, pero los autores se inclinan por repensar la política fiscal no solo como una herramienta estabilizadora sino también con respecto a la política de deuda. Hace falta investigar más.

Lección Nº 6

Based on recent experience, a large fraction of whatever consequential instability takes place in advanced economies over the next decades is likely to be associated with financial instability”.

Se ha instalado un poco la opinión de que cambiando la regulación y la supervisión del sistema financiero, ya estaremos a salvo en el futuro. “Es tentador suponer”, dicen los autores, “que con unos requerimientos de capital suficientemente altos la estabilidad de las principales instituciones y por lo tanto el sistema financiero, estarán aseguradas”.

Es verdad que el sector bancario está mejor capitalizado que antes de la crisis (los bancos sí que han encontrado las balas de Nerf perdidas por la casa). Summers y Blanchard sospechan que “las afirmaciones de que el sistema será capaz de capear un temporal como el de 2008 sin que ninguna entidad de las grandes necesite más capital dice más sobre la metodología de los test de estrés que de la robustez del sistema”.

Aunque ahora mismo la atención se dirija a la regulación financiera y las políticas macroprudenciales, la tarea no ha terminado. “La propia complejidad del sistema financiero, nuestra limitada comprensión de cómo funciona y la pericia de los jugadores financieros para ajustarse y embarcarse en arbitraje regulatorio son obstáculos formidables. Es muy probable que tengamos que enfrentarnos a más crisis financieras en el futuro”.

Para terminar, las conclusiones de Oliver Lawrence de la Macroeconomía:

Bonus track: también podéis ver cómo lo cuentan ellos mismos en este video. 

 

Macroeconomía




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