UN RESUMEN DEL CASO POPULAR



El banco Popular pasó a la historia el pasado día 7 de junio. Se trataba de una entidad con problemas, sí, pero nada hacía presagiar este final. Y aunque desde el gobierno y reguladores se ha insistido en la precisión de cirujano con la que se ha extirpado el problema, quedan todavía unas cuantas cuestiones por aclarar.

Este es un resumen cronológico breve con links a artículos que he escrito sobre el caso.

1. El banco se convierte en protagonista de malas noticias todos los días. Se sabe que sus gestores buscan un comprador o pedir más dinero a accionistas (nuevos y viejos. Su nombre técnico es ampliación de capital). El tiempo se agota (el plazo termina en junio y estamos en mayo) y los inversores se ponen nerviosos. Las acciones se desmoronan en bolsa. Para los que no seguían este tema, aquí un breve resumen de cuáles eran sus problemas. 20 días antes de su caída: ¿Qué le pasa el banco Popular?

2. El Santander compra el Popular por un euro. De un día para otro la entidad pasó de valer 2.000 millones de euros en bolsa a un euro. ¿Cómo se explica esta variación en el precio en tan solo un día? Todo el mundo se preguntaba lo mismo: Con un euro, ¿se compra un banco?

3. Vale, asumimos que un euro es un precio justo y que lo que se hizo era la mejor de las salidas posibles. El BCE dice que el Popular va a caer porque se ha quedado sin dinero para llenar los cajeros y atender las peticiones de retirada de depósitos de sus clientes. El caso va a la Junta de Resolución Única, organismo nuevo para decidir qué hacer con bancos en apuros. Se decide subastar y una única entidad (hay quien dice que fueron dos), presenta la oferta del famoso euro y se lo lleva puesto. Ahora desde el propio sector se pide más transparencia en todo este proceso de toma de decisiones. Estos son algunos de los misterios sin resolver del Banco Popular.

4. El Popular se vuelve culebrón. Justo cuando pensábamos que lo que hacía falta saber era que las autoridades reguladoras se explicaran mejor en base a qué tomaron sus decisiones, va el Banco de España y dice que “sospecha” que el Popular podía haber tenido algo más de óxigeno para aguantar, pero que se declaró inviable. Es decir, los gestores tiraron la toalla antes del rescate. Un dato que seguro muchos accionistas tendrán en consideración a la hora de presentar sus demandas y pedir responsabilidades a los gestores.

Creo que la única salida a este entuerto es que realmente se convierta en un proceso transparente y se publiquen todos los informes que se tuvieron en cuenta en este caso. Las autoridades reguladoras europeas y españolas y el propio gobierno insisten en defender que lo lo que se ha hecho estaba pautado con las nuevas reglas europeas, que no se improvisó ni se tomó ninguna decisión de manera arbitraria. Resulta chocante que si todo está tan pensado todavía no sepamos si todo este proceso se hará transparente para que todos podamos comprobar que realmente la intervención del Popular fue en caso de manual perfecto. ¿Nadie pensó en esto antes? De lo contrario, tal y como dice la patronal bancaria española, “se puede dar una impresión que es falsa”. La mejor manera de disipar posibles versiones y rumores sobre el caso es simple (aunque se ve que no fácil): transparencia.

Bancos




Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *