HOUSTON, TENEMOS UNAS PENSIONES



Ilustración de Iván Solbes

Muchos no conocen las cifras globales. Así que empecemos por ahí. ¿Cuánto se gasta el Estado al mes en pensiones?

Enero 2017: 8.647 millones de euros

Febrero 2017: 8.660 millones de euros

Marzo 2017: 8.684 millones de euros

La nómina sube cada mes por varios motivos que podríamos resumir en:

1. Cada vez hay más jubilados.

2. Los que se jubilan tienen derecho a pensiones más altas.

Cuando el gobierno habla de gasto social, se refiere en gran parte a este desembolso que tiene que hacer sí o sí todos los meses. De hecho es la partida más abultada de los presupuestos. En España hemos llegado al acuerdo social de que mientras uno trabaja paga a los que están jubilados con la condición de que cuando le toque su turno los que vengan por detrás harán lo mismo. Es decir, no hay una cuenta con tu nombre preparada para recoger cuando te jubilas. O para entenderlo mejor, digamos que las pensiones se pagan sobre la marcha con los ingresos que se van generando.

En el blog hemos dedicado unos cuantos posts a hablar de este tema (¿QUIÉN PAGA LAS PENSIONES?), incluyendo los últimos cambios que se aprobaron para tratar de garantizar el sistema (FACTOR DE SOSTENIBILIDAD) y la problemática que se avecina (EL PROBLEMA DE LAS PENSIONES).

Pero en el último año sobre todo ha surgido una nueva y poderosa narrativa entorno a una de los ingredientes del sistema: la famosa hucha de las pensiones (y sí, insisto en lo de poderosa porque creo firmemente que fue así y que esas narrativas mueven economías). Se habló tanto y se alertó repetidamente del ritmo al que iba bajando esta hucha que llegó un momento en el que parecía que las pensiones dependieran de este cerdito.

Muchos pensaréis que eso es una tontería, que la gente sabe que lo de la hucha solo es para hacer imprevistos y que ni en su nivel más alto registrado daría para pagar las 14 nóminas de los pensionistas. La hucha siempre ha sido eso: el cerdito que se rompe cuando no se llega a fin de mes. Pero la historia que se montó fue otra, y en mi opinión, terminó calando gracias a esos reproches constantes que se lanzaban los políticos sobre todo en campaña electoral (y en el último año hemos tenido un par de esas). ¡Ustedes se han cargado la hucha de las pensiones! ¡La han dilapidado en cinco años! ¡Con todo el dinero que habíamos dejado nosotros! ¡La idea de la hucha fue nuestra! ¡Si no fuera por.nosotros no existiría! ¡Son unos irresponsables!

… y entonces llegó 2017: en la hucha quedaban unos 15.000 millones (haced cuentas de para qué dan con los datos del inicio del post)

El gobierno tenía un problema: sabía que no iba a tener suficientes ingresos y que había que seguir tirando del cerdito para pagar la nómina (en caso pagas extras de verano e invierno porque es el doble de gasto respecto a un mes normal) pero no quería dejar la hucha a cero porque mucha gente podría asustarse. ¿Os parece una chorrada? No lo es. La historia que había calado entre muchas personas era que la hucha era MUUUUUY importante para mantener las pensiones. Preguntad a vuestro alrededor. Yo lo hice. No a muchos, pero a unos cuantos (y muchísimas gracias a los que contestasteis) les planteé:

Si leyeras este titular: “Se ha agotado la hucha de las pensiones” ¿Qué pensarías?

1.       Que ya no queda dinero para pagar las pensiones.

2.       Que las pensiones van a tener que bajar porque no queda dinero.

3.       Que los que se jubilen a partir de ahora ya no cobrarán su pensión.

4.       Que el gobierno tendrá que endeudarse para pagar las pensiones.

Casi la mitad respondieron 1 o 2. El resto se decantó por la respuesta 4, que es la correcta. 

¿Os sorprende? A mí no, visto el poder de las narrativas en el que los medios ejercemos de amplificador en muchos casos. Estoy convencida de que alguien en el gobierno debió pensar lo mismo. Se asomó al cerdito y dijo: solo quedan 15.000 millones (en 2011 había 65.000 millones). Si nos los pulimos, a muchos grupos políticos les faltará tiempo para volver a empezar a decir: ¡Os habéis liquidado la hucha! ¡Sois unos irresponsables! ¡Os la habéis pulido! ¡LA HUCHA DE LAS PENSIONES!

Todos los que pensaban que la respuesta 1 y 2 son correctas les recorrería el miedo por el cuerpo y empezarían a actuar de acuerdo a esa creencia. Y eso, en el caso de que fueran muchos, ¡podría tener un efecto económico en la vida real! (Lo admito, leer sobre narrative economics me ha cambiado mi forma de ver las cosas). Así que el gobierno optó por una vía intermedia: pagaría la mitad de lo que le faltaba con la hucha y la otra mitad con deuda. Y aunque el efecto en las cuentas públicas sea el mismo (algo que reiteran desde el ejecutivo quitándole importancia y también lo dicen los expertos), en mi opinión NO es lo mismo porque la gente en general NO es una experta en economía y NO sabe (en muchos casos no todos) cómo funciona todo esto. Así que puede terminar pensando cosas que no son correctas. ¡Y estos errores hay que tenerlos en cuenta! Acabar con la hucha no parecía una buena idea a no ser que se cambiara la narrativa (algo que todavía no ha ocurrido).

Así que… ¿el gobierno emitirá deuda para pagar las pensiones? 

El día que el secretario de Estado dijo en el Congreso que si se acababa la hucha no pasaba nada, que el gobierno emitiría deuda para pagarlas se montó la marimorena. Se montó porque la gente seguía sin entender muy bien cómo se pagan las pensiones y para qué servía exactamente la hucha. De nuevo, el poder de las narrativas. Así que pregunté de nuevo a mi alrededor (¡y muchas gracias otra vez a los que contestasteis!):

Las pensiones normalmente se pagan con:

1. La recaudación de todos los impuestos del Estado.

2. Emitiendo deuda.

3. Con las cotizaciones sociales que pagan los empresarios y los trabajadores.

4. Tanto la respuesta 1 como la 3 son correctas.

La mayoría optó por la respuesta 4, que es incorrecta porque LAS PENSIONES SE PAGAN CON LAS COTIZACIONES SOCIALES QUE APORTAN LOS EMPRESARIOS Y TRABAJADORES. Los impuestos son para otras cosas. Hay como una separación entre estos ingresos para que no venga un presidente manirroto y se lo gaste todo y luego no quede dinero para pagar las pensiones. Lo que se ingresa por cotizaciones va a las pensiones sí o sí.

Entonces, ¿cuál es el problema? ¿Por qué tiene que emitir deuda el gobierno para pagar las pensiones?

Simplificando:

Por el lado del GASTO: porque como decía al principio, cada vez hay más jubilados y con mayores pensiones. Eso por el lado del gasto.

Por el lado de los INGRESOS: las cotizaciones no están creciendo tanto como para igualar el ritmo de subida de gasto.

¿Y eso? ¿No hemos quedado que las pensiones las pagan las cotizaciones sociales? Sí, pero lo que se paga es un porcentaje del salario. A mayores salarios, mayor recaudación por cotizaciones sociales. Pero… si los trabajos nuevos que se están creando tienen sueldos bajos, entonces los ingresos por cotizaciones sociales que generan también son bajos. Ergo: hace falta crear mejores empleos para poder pagar las pensiones.

Fácil de decir, dificilísimo de hacer. Tan, tan, tan complicado es que ni siquiera en 2020 con una tasa de paro del 11% (si se cumplen las previsiones que el gobierno ha mandado a Bruselas, sería la menor tasa desde que empezó la crisis), la Seguridad Social NO ingresará lo bastante para cubrir el gasto de las pensiones (si no cambia nada hasta entonces). Todavía tendrá un déficit de medio punto del PIB (ese -0,5 de 2020 para los “Fondos de la Seguridad Social”)

 

Creo que una vez se conoce un poco mejor cómo se pagan las pensiones (uno de los greatest hits del blog de siempre), el verdadero motivo de preocupación no debería ser la hucha de las pensiones (el cerdito de tu casa no te va a salvar la vida, te sacará de un apuro puntual). Lo que debería importar son las cuentas de la Seguridad Social. Pregunte por ellas la próxima vez que oiga a un político hablar de las pensiones. Y si le sale con la historia de la hucha, o con cualquier otra, póngase en alerta: es posible que alguien esté tratando de utilizar el poder de las narrativas.

These aren’t the droids you are looking for… 

 

Macroeconomía




2 comentarios en “HOUSTON, TENEMOS UNAS PENSIONES

  1. Buenos días.
    Una idea que siempre que me viene, y que no encuentro rebatimiento, tampoco aquí, cosa no habitual, es la idea de que las pensiones no pueden ser pagadas con impuestos. En este apartado del blog se despacha el asunto afirmando que los impuestos son para otras “cosas”. Cierto es, pero esas “cosas” son elegibles por lo que no veo problema a que eso ocurriese. Por tanto veo peor que se emita deuda para el pago de pensiones y se siga aumentando, pudiéndose hacer presupuestos estrictos sin emisión de deuda al estilo alemán ahora mismo.

    Muchas gracias.
    Un placer leer el blog.

    • Hola Rubén, es una pregunta muy interesante. Claro que uno puede revisar presupuestos y gastos y reorganizar: quitar o reducir partidas, crear o aumentar otras, subir incluso impuestos. Supongamos que por una o varias de esas vías se sacan 20.000 millones (cálculo a grosso modo) para no tener que recurrir ni a hucha ni a deuda para pagar a los jubilados.

      La cuestión sería que nos tendríamos que seguir endeudando para pagar otras partidas. Porque no hay que perder de vista un dato que a mí me parece fundamental: España no tendrá superávit primario hasta 2018. Esto quiere decir que el Estado no recauda (vía impuestos y cotizaciones sociales (que tb son impuestos)) lo suficiente para cubrir sus todos sus gastos (sin incluir el pago de los intereses de la deuda).

      Conclusión: lo que tú planteas es complicado porque no es que sobre dinero por otro lado y por eso todos los años el estado recurre a más deuda. Y esto me lleva de nuevo a plantear otra pregunta: recaudamos suficiente para financiar el estado de bienestar que queremos?

      Un saludo y gracias por tu comentario

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