EL GRAN PODER DEL ACCIONISTA



El Banco Santander ha subido las comisiones de sus cuentas porque tiene accionistas. No puede pagar a sus clientes un montón de dinero y no cobrarles nada, porque entonces los señores accionistas no estarían contentos, vino a decir la presidenta Ana Botín. No sería justo para ellos. Los accionistas también quieren ganar algo (cobrar dividendo se dice técnicamente).

El banco BBVA no puede devolver todas las cláusulas suelo porque resulta que tiene accionistas. Su presidente, Francisco González, dice que le encantaría ser Papa Noel todos los días, pero no puede ser… porque están los accionistas.

¿Son así de poderosos los accionistas? ¿Es por culpa de ellos que los bancos no pueden hacer felices a sus clientes? 

En el lado contrario tenemos a Bankia, que ha decidido devolver sin más comprobaciones todas el dinero cobrado de más a sus clientes por las cláusulas suelo. ¿Es que sus accionistas tienen más empatía? Bueno, el principal accionista de Bankia es el Estado. ¿Qué diferencia hay, si es que la hay, entre un accionista y otro? ¿Tira con “pólvora de Rey” la entidad rescatada?

La explicación de… “es que tengo un accionista”… ¿a qué suena? ¿A excusa? Es posible también que las presidentas del BBVA y Santander tengan razón (sí, he dicho presidentas. Aquí hay empate de género así que valen las dos formas). Si no hacen lo que les piden sus accionistas pueden perder su puesto de trabajo. Entonces, ¿es una cuestión de incentivos? ¿Un gestor siempre hará lo que crea que quieren sus accionistas independientemente de lo que él crea es mejor para la empresa?

Como en muchas otras cuestiones de la vida es probable que se produzca un desacople de incentivos. El presidente de una empresa puede tener una visión y su consecución requiere de un punto de vista más a largo plazo (o a corto plazo: ganar mucho dinero y a vivir que son dos días). Si sus accionistas no comparten esa idea y piden réditos a corto/largo plazo,  ¿se pone en jaque el futuro de la empresa? ¿Hay una guerra soterrada entre las partes?

Es complicado manejarse en los tiempos. Corto, medio o largo plazo. ¿Cuáles deberían ser la prioridades y cómo deberían estar orientadas? Habrá quien opine que lo importante es tener a alguien con una visión clara. Volviendo al terreno bancario, podría ser el caso del Popular. Un banco mediano que siempre ha aspirado a jugar la partida en solitario con su forma “diferente”, dicen ellos, de hacer banca  (es decir por su cuenta y riesgo, sin fusionarse con nadie ni pedir ayudas públicas directas o indirectas*. Banca de particulares y sobre todo PYMES. Pero,  ¿a qué precio ha salido esa soltería? Miren sus cuentas. Sus accionistas no tienen que estar muy contentos. 3.485 millones de pérdidas en 2016. ¿Están así por eso?

Los directivos de la entidad sortearon cualquier cortejo de matrimonio porque las propuestas tampoco eran buenas para el accionista, dicen ahora. Pero claramente al banco le ha ido mal en su empeño de ir de John Wayne por la vida cometiendo los mismos errores que los demás. Se le ha atragantado tanto ladrillo. ¿Les habría ido mejor si se hubiera impuesto el criterio del accionista antes? El accionista que veía cómo sus títulos en el Popular cada día valían menos quizá hubiera preferido acabar en manos de un banco más grande…

El caso Popular parece ilustra las consecuencias nefastas de no hacer lo que te piden los accionistas. ¿Es en realidad así? Veamos más casos de banqueros visionarios.

JOSÉ IGNACIO GOIRIGOLZARRI EN BANKIA

La entidad parece que apuesta por quitar comisiones. No es una estrategia comercial, es una apuesta para siempre, como si fuera el nuevo ADN de Bankia. Sin embargo claro, el negocio por lo menos en el corto plazo se resiente. El banco ingresa menos por bajos tipos de interés pero también por comisiones. ¿Hay alguien nervioso en la sala ya? ¿Se puede Bankia permitir el lujo de hacer eso porque su principal accionista es el Estado?  Cuando el poder está concentrado en una sola persona (aunque Bankia somos todos, en realidad) quizá es más fácil que se imponga la visión del gestor. El Estado lo único que quiere es que Bankia valga más en el futuro cuando la tenga que vender y es posible que por eso le dé tregua a sus directivos actuales para demostrar que la estrategia de quitar comisiones y devolver todo el dinero cobrado de más por las cláusulas suelo resultará rentable en el futuro: clientes más contentos y vinculados. Ese es el futuro del banco.  ¿Una entidad con un accionariado menos “comprensible”, menos “abierto”, más obsesionado con resultados inmediatos, toleraría una estrategia así? Si las respuesta es “NO” entonces quizá alguien podría replantearse la idea de una banca pública, por muchos pelos como escarpias que suscite esta idea tras la crisis.

FRANCISCO GONZÁLEZ EN BBVA

La obsesión de este banquero es la tecnología (sobre todo si es disruptiva, jajejijoju). Hace años que la entidad destina enormes cantidades de dinero a este apartado. ¿Para qué? Ahí está el futuro. Quien no tenga ese músculo ya ejercitado no podrá competir, según FG. La tecnología, los datos, saber gestionar esa cantidad de información marcará la diferencia. Si bien es cierto que lleva años diciendo lo mismo parece que ya por fin (o eso dice él) se va a ver de lo que está hablando. Supongo que a los accionistas del BBVA a lo mejor les habría gustado más repartirse todo ese dinero pero el presidente del BBVA ha ido imponiendo su visión hasta la fecha (le quedan dos años para jubilarse aunque a él le parezca de mal gusto preguntarle por el tema). ¿Tendrá razón? ¿Será verdad que gracias a eso la entidad marcará diferencias enormes con sus competidores? ¿Es posible que la obsesión del BBVA por la tecnología sea fruto de una exuberancia irracional y asistamos al pinchazo de su burbuja?

Que cada uno saque sus propias conclusiones. A mí todo esto me recuerda mucho a uno de los días que salí a pescar con mi padre y su amigo Pepe. Vino con nosotros señor muy gracioso. Llevábamos americanos (gusanos) de primera pero la tarde no salió muy buena. Ahí estábamos los cuatro con la caña echada tomando un bocata mientras se hacía de noche, temiendo la derrota absoluta cuando este hombre empezó a decir:  “Tinc un compromís… ” (Tengo un compromiso…)

Vamos, una excusa para llevarse la única dorada que sacamos.


 

 

* Esto es un tema recurrente. ¿Qué bancos han recibido ayudas? Está claro que la gente saben cuáles son los que han recibido ayudas DIRECTAS. Pero es que también hay ayudas indirectas. Es decir, esos bancos que compraron “lo peor de lo peor” como decía el ex gobernador del Banco de España de la CAM (Caja de Ahorros del Mediterráneo) no recibieron dinero directamente pero digamos que se llevaron un “chollo”. Compraron por un precio testimonial esas entidades rotas y además con red de seguridad: si aparecía basura debajo de las alfombras sería el Estado quien se encargaría de asumir el coste. Así a lo bruto fue así. Por eso hay bancos, como el Popular, que distinguen entre ayudas directas, indirectas y los que no recibieron ni unas ni otras.

Hace poco lei algo muy interesante sobre el papel de los accionistas en las empresas pero ¡no soy capaz de encontrarlo! Si lo consigo, aquí aparecerá.

(La foto del post es de un cómic fantástico de dos de mis autores favoritos que leí hace muuuuchos años)

 

 

Bancos, Bankia




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