PRORROGAR O NO PRORROGAR PRESUPUESTOS



Cristóbal_Montoro,_Coordinador_dEconomia_del_Partit_Popular,_als_Dinars_Cambra,_17_doctubre_de_2011_(2)

Un gobierno en funciones no puede aprobar unos presupuestos. La ley lo deja claro clarito. Así que si no hay acuerdo de gobierno, no hay cuentas para 2017. La ley prevé para estos casos una prórroga de los últimos presupuestos aprobados. Es decir, en 2017 viviremos con las cuentas de 2016. Esto ha ocurrido en cuatro ocasiones en democracia, pero nunca había sucedido con un gobierno en funciones. Y este «pequeño» matiz es importante.

En ocasiones anteriores, cuando un gobierno se ha visto obligado a prorrogar presupuestos lo ha hecho ya gobernando. Por ejemplo, el último gobierno de Zapatero se fue sin aprobar las cuentas. El PP ganó las elecciones en diciembre de 2011 y hasta que tuvo listos sus propios presupuestos, prorrogaron los socialistas. Lo bueno que tiene la prórroga estando gobernando es que puedes ir aprobando casi todo lo que te dé la gana vía decreto ley y solucionado hasta que puedas hacer tus propias cuentas.

Pero ahora no es así y la ley limita «los poderes» de un ejecutivo en funciones. En concreto dice :

 

Artículo 21 Del Gobierno en funciones

  1. El Gobierno en funciones facilitará el normal desarrollo del proceso de formación del nuevo Gobierno y el traspaso de poderes al mismo y limitará su gestión al despacho ordinario de los asuntos públicos, absteniéndose de adoptar, salvo casos de urgencia debidamente acreditados o por razones de interés general cuya acreditación expresa así lo justifique, cualesquiera otras medidas.
  2. El Gobierno en funciones no podrá ejercer las siguientes facultades:
  • a) Aprobar el Proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado.

  • b) Presentar proyectos de ley al Congreso de los Diputados o, en su caso, al Senado.

Está clarísimo. El gobierno del PP en funciones no puede presentar unos presupuestos. Y tampoco lo puede hacer la oposición (por si alguien tuviera la idea). Solo lo puede hacer un gobierno operativo.

Entonces, ¿están atados de pies y manos? No exactamente y aquí entra el juego político. ¿Qué se entiende por urgencia e interés general? Pues depende de cómo lo argumentes. Parece que los expertos tienen claro que la revalorización de las pensiones (que viene fijada por ley cómo será cada año) se podrá hacer vía decreto ley sin mayores problemas. Ahí no vale asustar, es un problema que se puede resolver. El gobierno en funciones tendrá que ver cuál será el gasto adicional de 2017 (derivado de más jubilados en el sistema, menos parados, revalorización de pensiones y sueldos funcionarios etc) y pedir un crédito para cubrir esas necesidades.

Pero las inversiones que terminan en 2016 ahí se quedan. No se pueden adoptar decisiones «nuevas» que no vengan de leyes anteriores  ya aprobadas. Así que muchos alertan de la paralización que se nos avecina si no hay cuentas nuevas el año que viene. En el sector de la construcción, por ejemplo, están asustadicos con este tema. Pero imaginemos también becas, subvenciones… Hay muchas cosas que o se cambian o se paralizan.

Eso en cuanto a las cuentas del Estado. Pero las autonomías y los ayuntamientos no están en funciones, ¿pueden hacer ellos sus presupuestos? Y aquí hay follón. En teoría, para empezar a hacer esas cuentas necesitan un dato fundamental que se conoce como «techo de gasto» y que lo proporciona el Gobierno Central. Es el dinero del que van a poder disponer como tope. Este numerito se suele dar antes del verano para que autonomías y ayuntamientos vayan preparando en qué se lo quieren-pueden gastar. Pero como antes del verano teníamos un gobierno en funciones, no se comunicó ningún techo de gasto a nadie.

El gobierno del PP insiste en que NO PUEDEN aprobar el techo de gasto, porque es el primer paso para hacer unos presupuestos (las autonomías y también los generales del Estado) y que la ley les impide expresamente hacerlo (la ley, si volvéis a leerla dice que no pueden aprobar los presupuestos general del estado). ¿Incluye eso el techo de gasto?

Aquí hay división de opiniones. Sería cuestión de voluntad política argumentar que es cuestión «urgente y de interés general» aprobar un techo de gasto para que autonomías y ayuntamientos puedan hacer sus cuentas de 2017. Al menos ellos que no prorroguen las cuentas. Pero en el PP insisten en que no pueden hacerlo.

¿Entonces qué pasa?

Pues pueden darse dos situaciones:

  1. Que las comunidades y las corporaciones locales prorroguen cuentas porque no han tenido más remedio.
  2. Que las hagan igualmente y que luego venga Hacienda para decirles que están mal si se han pasado de gasto en el presupuesto.

Algunos presidentes autonómicos, como el extremeño Fernández Vara, insisten al gobierno en que les dé el techo de gasto. Y que si no lo tienen claro, que sea Consejo de Estado el que se pronuncie al respecto.

Lo que está claro es que este tema de prorrogar o no prorrogar cuentas seguirá siendo arma política de presión en las próximas semanas.

¿Y con Bruselas?

Pues en teoría tenemos que darles las cuentas de 2017 el 15 de octubre con todas las medidas para corregir el déficit y cumplir. No tiene pinta de que llegue un gobierno a tiempo de hacer eso. Así que si seguimos igual que ahora, en Europa se tendrán que conformar con las cuentas de 2016 y una batería de intenciones para conseguir el objetivo de déficit público que nos han fijado para el año que viene. Y cuando se forme un gobierno… se tendrá que poner las pilas.

Política




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