EL MONSTRUO DE LOS BANCOS: LA LENTA (DI)GESTIÓN DEL LADRILLO



“En su estómago encontrarán otra definición del dolor, al ser digeridos durante más de mil años”.

(C3PO traduce a Jabba de Hutt en El retorno del Jedi)

Sarlacc-BTM-DB

Lo admito. No llevamos mil años, ni cien, ni diez pero los bancos españoles siguen digiriendo con dificultad el empacho del ladrillo. Han pasado ocho años, OCHO AÑOS desde que estalló la crisis, y el negocio (JAJA) inmobiliario de las entidades sigue registrando pérdidas millonarias (un hecho que a mí me sigue dejando pasmada).

Ahí van los últimos datos de esas cuentas del ladrillo (resultados del primer semestre de 2016)

Santander:              – 144 millones de euros

BBVA:                     – 201 millones de euros

Popular:                  -483 millones de euros

Caixabank:             – 355 millones de euros

Esos números rojos se restan a las ganancias que obtienen los bancos en su negocio puramente bancario. Es decir, que si no existiera todavía la digestión del ladrillo las entidades ganarían más dinero en España.

¿Por qué pierde el negocio inmobiliario?

Mantener un stock de activos (piensa en suelo, edificios terminados, a medio construir, pisos sueltos… ) cuesta dinero: vigilancia, conservación, impuestos, tasaciones… Aunque a decir verdad, en ese negocio inmobiliario de números rojos hay también muchos préstamos a promotores, constructores …

Lo ideal sería quitarse todo eso de encima, al fin y al cabo ningún banco tiene especial interés en su actividad inmobiliaria, digamos que es un “castigo” con el que tienen que vivir hasta que consigan que desaparezca.

Las entidades van vendiendo poco a poco pero esa entrada de ingresos de las ventas no es suficiente (cubre lo justito para no generar otro agujero por vender por debajo del precio que tiene ese “solar, edificio, piso” en la contabilidad del banco). Así que la cosa va lenta. Algunos como el Popular se han propuesto acelerar un poco el ritmo de ventas… No es de extrañar: son de los más expuestos. Esos casi 500 millones de pérdidas que registraron en los seis primeros meses en su división de ladrillo suponen el 43% del dinero que gana el banco con su margen de intereses (la diferencia entre el interés que te cobra por un préstamo y lo que te paga por un depósito). Hablamos pues de unos números rojos considerables. En el caso Caixabank los 355 millones de pérdidas suponen el 17% de ese mismo margen.

Los dos grandes, BBVA y Santander, van más relajados porque pueden compensar con los ingresos que generan en otros países. En la entidad azul, tiene previsto que los números rojos del ladrillo les acompañen hasta 2018. Dos años más. Será entonces una década de digestión. Al menos para uno (si se cumple el pronóstico).

Caso aparte merece el banco malo (nombre oficial: SAREB): la entidad que se quedó con el ladrillo de los bancos rescatados. No todo lo que tiene el banco malo es malo. Hay cosas que están bien y que se están vendiendo más o menos. De hecho, los directivos creen que el mercado inmobiliario se está reactivando tanto que han puesto a la venta todos esos esqueletos de hormigón que adornan la geografía española (y que seguro todos tenemos más de uno localizado en nuestro camino a casa, al pueblo… ). Se puede consular todo su catálago de obra parada a la venta en esta webEn el banco malo no han tanta prisa por vender: tienen hasta 2027. Si apuran los plazos serán 15 años de digestión para más de 50.000 millones de ladrillo. Los otros bancos “normales” seguro no quieren esperar tanto y sueñan con perder de vista todo el hormigón mucho antes.

Y hasta aquí el parecido razonable con la digestión del monstruo Sarlacc de Tatooine. ( Esto me recuerda mucho a la serie que hicimos hace años de: una crisis de película. Qué bien lo pasamos escribiendo esas crónicas 😉

 

Bancos




Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *