EL VOGUECONOMIST: EL DINERO HELICÓPTERO



Lo viejo siempre termina llevándose otra vez.  No descartemos que algún día vuelvan las hombreras y los pelos cardados. Yo tengo guardada una gabardina para ese día. En la economía, como en la moda, también pasa algo parecido.

En esta nueva entrega de El Vogueconomist, os queremos hablar de otro MUST para estar al día: el dinero helicóptero. 

Seguramente estos días escuchéis hablar mucho del nuevo movimiento del Banco Central Europeo para estimular la economía. El BCE ha adoptado una batería de medidas: 

  • Ha bajado los tipos a cero (estaban en el 0,05%)
  • Cobrará más a los bancos por su dinero “ocioso” (un interés negativo del 0,40%)
  • Saldrá de compras a razón de 80.000 millones al mes y por primera vez en esa cesta además de deuda pública de los países de la zona euro habrá también deuda de empresas.
  • “Regalará chupitos” a los bancos que pidan barra libre de dinero y utilicen esos fondos para prestar a la economía real.

Toda esta batería de herramientas tiene como objetivo que el dinero termine llegando a la calle, se ponga en circulación, reactive la economía, la gente compre, suba un poquito la inflación (que no termina de remontar y eso no mola mucho). Con esta estrategia el BCE recurre a una serie de canales para que su política monetaria sea efectiva. Digamos que es un ataque indirecto al problema. 

El dinero helicóptero supondría todo lo contrario: un ataque frontal. ¿Por qué utilizar a los bancos como intermediarios para poner en circulación más dinero? ¿Por qué no dárselo directamente a la gente?  A eso se le conoce como dinero helicóptero. No confundir con otros sucedáneos: helicóptero en política monetaria sólo hay uno y es ese. Lo demás, experimentos descafeinados. Si Draghi se va a gastar 80.000 millones al mes durante el próximo año… salimos en Europa a:

2.600 euros por habitante

¿Darle ese dinero a la gente no sería una forma mucho más directa y efectiva de reactivar las lánguidas economías europeas? A Mario Draghi le han preguntado por eso precisamente hoy: ¿Se ha planteado el BCE usar la opción del dinero helicóptero? Pues… no. “Ni lo hemos planteado ni lo hemos pensado” ha zanjado el banquero. No habrá dinero gratis para los ciudadanos directamente. No nos llenarán el bolsillo con 2.600 euros a cada uno. Dejad de soñar.

Que no se lo hayan planteado en Francfort me cuadra, es la cosa menos ortodoxa del manual de un banquero central. Tanto que la opción “dinero helicóptero” no sale en prácticamente ninguno de esos manuales. Pero lo que no encaja nada es que ni lo haya pensando lo más mínimo. Básicamente porque resulta que al segundo del BCE, al griego Vitor Constancio, le ha encantado un libro que habla precisamente de eso, del dinero helicóptero (lo ha seleccionado él mismo como uno de los mejores libros de 2015 para la lista que hace la agencia Bloomberg). Y por eso no me creo que no le haya dicho a su colega Draghi:

“Oye, que hay un tío que ha escrito un libro muy interesante de cómo debería cambiar el sistema monetario y bancario y cómo podría hacerse más efectiva la política monetaria en tiempos como el actual.”

Ese “tío” en cuestión, el autor del libro del que SEGURO Constancio le ha hablado a Draghi (si es que el italiano no se lo ha leído ya) no lo ha escrito nadie recién salido de las catacumbas, ni nadie al que se le pueda colgar fácilmente la etiqueta de antisistema trasnochado. Vamos, que la “locura” esa de que el BCE le llene a la gente los bolsillos de billetes nuevos no se le ha ocurrido a alguien de Podemos (aunque es posible que les guste la idea).

La “peligrosa” propuesta parte de Lord Adair Turner, ex supervisor financiero del Reino Unido. Es decir, el “tío” que supervisó a los bancos británicos en plena crisis ha llegado a esa conclusión. Su libro se llama “Between Debt and the Devil: Money, Credit and Fixing Global Finance”. El diablo por supuesto es esa idea descabellada del dinero helicóptero (entre otras) de la que casi nadie se atreve a hablar.

No nos hemos leído el libro, sí hemos leído muchas críticas positivas. Para hacerse una idea está muy bien este discurso de Turner: “el dinero helicóptero, ¿una peligrosa droga o una milagrosa medicina? Él, por supuesto tiene en mente la segunda opción (OMF = dinero helicóptero más o menos).

“Moreover, and again from a purely technical point of view, there are strong arguments that in some circumstances OMF could be superior to the other two options, because more likely to be effective and/or less dangerous:

  • Compared with debt financed fiscal deficits, OMF may be more effective because it does not leave us struggling with the question of what to do about future public debt burdens, nor create the danger that the anticipation of those future debt burdens will induce a Ricardian equivalent offset to nominal demand stimulus today

  • And compared to ultra-loose monetary policy and QE, it may be both more effective and less risky.

  • More effective because the transmission mechanism is more direct, injecting new demand, as Friedman put it, directly “into the current income stream”, rather than relying on the indirect transmission mechanisms of QE, by which higher asset prices are meant to induce increased investment or consumption by wealthier companies or individuals.

  • And less risky because the sustained ultralow interest rates to which a purely monetary policy commits us, may well produce dangerous financial engineering operations long before they stimulate the real economy, and because ultra-loose monetary policy can only ultimately work by re-stimulating the very growth of private credit which first got us into this mess in the first place.”

 

Lo que este Lord explica parece que tiene sentido: si ya estamos bastante endeudados, ¿qué sentido tiene seguir tratando de estimular un crecimiento que siga basado en más endeudamiento? ¿Por qué le está dejando dinero el BCE a los bancos para que estimulen el crédito? Hay que romper con la teoría de que el crédito alimenta el crecimiento. Ya hemos visto que eso nos puede llevar a lugares desastrosos.

La deuda que teníamos no ha desaparecido: simplemente ha cambiado de manos. De privadas a públicas. Así que dejémonos de mamandurrias y estimulemos la demanda de una forma mucho más estable y saludable. Nuestra salud nos lo agradecerá; en lugar de hincharnos a colesterol (bueno y malo) con la dieta del QE del BCE (que hace que suba el precio de los activos y corramos peligro de vivir otras burbujas). Podemos reactivarnos de forma mucho más rápida y sin más colesterol (crédito) ni más inestabilidad financiera.

El problema de convertir la política monetaria en una herramienta para pagar algún gasto es lo más parecido a la herejía económica. Y si no, mirad a Zimbabue (clásico ejemplo al que se recurre para ilustrar cómo si uno de vuelve loco imprimiendo billetes para gastar, la inflación se convierte en hiper-super-mega inflación). Esa poderosa arma no se puede dejar en manos de incautos políticos-gestores monetarios. Todo gran poder conlleva una gran responsabilidad, bla, bla, bla. Así que directamente se ha eliminado esa opción. Es como si no existiera. Hablar de eso es como volver a la Edad Media para muchos.

Turner reconoce el peligro de dejar ese poder en manos irresponsables. Para evitarlo propone crear una serie de reglas que lo impidan. Está convencido de que eso es posible. Los detractores del dinero helicóptero siempre dirán que es imposible diseñar esas normas. Hecha la regla, hecha la trampa.

La cuestión es que parece sensato no dejar en manos de políticos con objetivos cortoplacistas la máquina de hacer billetes. Pero, ¿si nos parece prudente dejarla bajo la dirección de los bancos? Porque así es como funciona realmente el sistema, según sostiene Turner. El 97% del dinero en circulación lo crean las entidades financieras con un “botón mágico”. Y no solo lo dice Turner. Lo admite hasta el propio Banco de Inglaterra. Esto choca bastante con lo que se enseñaba (¿enseña?) en los manuales de economía; que los bancos hacen préstamos con el dinero de los clientes ahorradores.

Parece que no es así. Este otro video de Positive Money protagonizado por una niña y su peluche quizá sea un poco más accesible. 

Así que nos enfrentamos a un sistema que funciona como funciona. ¿Por qué no se le podría dar libertad a un banco central para que gastara dinero directamente en la economía? El debate no es nuevo, es viejo. Hubo un Plan Chicago que aglutinó a economistas tan diferentes como Irving Fisher, Milton Friedman y Henry Simons que pedía precisamente retirar ese poder de creación de dinero a los bancos.

Ahora la idea está ganando fuerza visto el escaso éxito de la política monetaria del BCE (y eso que nos ha inundado a billetes aunque no los veamos. También hay que reconocer que si no lo hubiera hecho quizá estaríamos mucho peor. Pero esos ejercicios mentales de “qué hubiera pasado si…” para defender una acción suena más a excusa que a una carta de objetivos conseguidos)

Los precios están en el -0,2% en la zona euro cuando el objetivo es el 2%. Y además la previsión se ha bajado del 1% al 0,1% de un plumazo. Vamos, que mucho QE por aquí  mucho QE por allá pero… la niña Inflación no tira p’alante. Ahora se entiende mucho mejor la ruptura de esta visión alternativa de la política monetaria con Mr. QE de la que os hablamos en el post anterior.

Hay ya unos cuantos (y no están locos) que gritan: Show me the money! (pero en helicóptero) y que quieren romper con el QE.

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Bancos, Macroeconomía, Vídeos




1 Comentario en “EL VOGUECONOMIST: EL DINERO HELICÓPTERO

  1. Muy importante tener en cuenta las noticias del Banco Central Europeo (BCE ). Este tipo de noticias también nos ayuda a calcular lo que se viene en la bolsa de valores en cuanto a las cotizaciones si van en bajado o subida.

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