DESMONTANDO MITOS DE LA RECUPERACIÓN ECONÓMICA



Hace tiempo que quiero escribir un post sobre la recuperación económica y los famosos “vientos de cola” de los que habla todo el mundo. Es casi imposible imaginarse una declaración sobre el PIB sin que se mencione este factor. En realidad, a los vientos de cola les ha pasado un poco lo que a los “brotes verdes”: que se convierte en un trending topic.
¿En qué consisten esos vientos favorables? Pues son factores externos al avión que ayudan a aumentar la velocidad de crucero (hete aquí otro must del lenguaje económico). Fundamentalmente:

1. El precio del petróleo, que ha caído unos cien dólares el barril en un año. Si eres productor de crudo te fastidias, pero si eres comprador… saca las cuentas del ahorro.

2. La caída del euro, en niveles de 2003 frente al dólar. Si te quieres ir de viaje a Nueva York te aguantas, pero si vendes en el extranjero… tus ventas se pueden multiplicar porque son más baratas.

3. La actuación del BCE. Es decir, la bajada de tipos de interés, (ahorro en la factura de las deudas), la compra de deuda pública de países del euro (más ahorro en la factura de las deudas…)

En fin, que la economía que no crezca con todo esto en su favor es que está fatal. Por supuesto no es el caso de España, “la economía que más crece dentro del grupo de grandes países europeos”, recordaba el Ministro de Economía esta semana. Irlanda, Malta y Eslovaquia crecen más que nosotros pero da igual, no son tan grandes.

Es verdad, crecemos más que la media. Nosotros un 3,1% este año, dice la Comisión Europea, y la zona euro un 1,6%. ¡Bien! Nos ha revisado al alza las previsiones para los próximos años. ¡Bien! Nos va a ir fenomenal. ¡Bien! Sí, pero contextualicemos un poco que eso nunca hace daño. No es lo mismo crecer un 3,1% cuando te has pegado una toña monumental, más que la de los otros “grandes países europeos”.  Lo que hay que mirar también, más alla de esas tasas victóricas de crecimiento, es si la economía ha conseguido recuperar los niveles que tenía antes de la crisis. La respuesta es claramente NO. Lo podéis ver en este gráfico: el valor 100 es el nivel que tenía el PIB en el año 2008. Desde entonces nos hemos situado por debajo mientras otros países que también cayeron, han recuperado y superado ese nivel pre-crisis. Es el caso del Reino Unido, Francia y Alemania.

pib crec

Fuente: Centre for European Reform

Conclusión: Sí, crecemos más que la media, pero seguimos sin habernos recuperado del todo de la crisis. Este tuit de Juan Moisés Martín lo resumía muy bien con esta otra gráfica comparativa:

tuit

La siguiente pregunta pertinente, después de haberos soltado todo ese rollo de los vientos de cola, sería: ¿qué hay detrás de este crecimiento? Más concretamente ¿por qué crecemos? ¿de quién es realmente el mérito? ¿Es sostenible?

Vale, crecemos a un ritmo del 3% anual, pero según el BBVA Research: 

  • 1 un punto se debe a la caída del precio del crudo.
  • 0.5 punto es consecuencia del abaratamiento del euro.

Es decir, alrededor de la mitad del crecimiento del PIB se debe a factores “externos”, ajenos a nuestra voluntad, y sobre los que ni este gobierno ni otro tendrá ningún control. Es decir, tal y como llegaron esos vientos de cola, pueden desaparecer o incluso convertirse, eventualmente, en vientos de cara.

¿Por qué crece entonces el PIB? ¿Gracias a las exportaciones? ¿Ha funcionado el milagro de la “competitividad”? Pues no parece. La economía crecerá, según las previsiones de esta semana de la Comisión Europea, por el consumo privado (hogares y empresas). El sector público empujará un poquito y el balance con el exterior (exportaciones – importaciones (lo que compramos fuera de España) será neutro. Es decir, que las exportaciones no han tirado tanto de la economía como se vaticinaba.

Un reciente informe del Centre for European Reform concluye no está nada claro que el crecimiento que vemos ahora sea resultado de las reformas y las medidas de austeridad. Es más, llega a asegurar que crecemos ahora porque se ha dejado de aplicar tanta austeridad. Todo lo contrario. Esto me recuerda mucho a otra teoría que lei hace unos meses y que trataba de analizar el origen de la recuperación de las economías europeas más castigas. Lo que venía a decir, así a lo bruto era: después de caer tanto ya no te queda otra que empezar a crecer. Vamos, que la recuperación es pura inercia. ¿Podría ser nuestro caso?

Otro día hablamos de los vientos de cara que vienen…

 

Macroeconomía, Política




Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *