IPC, QUIÉN TE HA VISTO Y QUIÉN TE VE



Variación anual. Fuente: INE

Los precios siguen cayendo en nuestro país por quinto mes consecutivo. En noviembre, según el INE, registraron una caída de cuatro décimas respecto al mismo mes del año anterior. Desde el año 2009, en plena crisis, no se registraban tantos meses de caídas. Pero es que en 2009, por ejemplo, los carburantes caían una media del 7%. Ahora en 2014 también son en parte responsables de esta inflación negativa pero por una caída media que no llega al 2% para esa partida de gasolinas.

Hay quien prefiere ver los efectos positivos de esta caída: con el mismo dinero podemos comprar más cosas. De hecho, ingredientes de una dieta de crisis como las patatas y las legumbres encabezan las caídas en la cesta de los alimentos en lo que va de año. El gas también se ha abaratado y se nota en la factura de la calefacción.  ¿Qué habría pasado si además de los recortes salariales encima nos hubiéramos topado con una subida de precios de los productos que compramos? Pues claro, mucho peor.

Desde el gobierno insisten en que se trata de una buena noticia porque supone abaratar nuestros productos y recuperar competitividad. Ya sabéis (tres competitividades nuestros todos los días como mínimo). La caída de la factura energética es una buena noticia para sectores industriales y nuestra balanza comercial (visión el problema es la oferta y no la demanda).

No vamos a negar el efecto positivo que puede tener esta bajada de precios, pero puede ser «pan para hoy y hambre para mañana». Si realmente esa caída obedece a una demanda de productos deprimida, la caída lo que hará es deprimirla más. La deflación no es buena. Ya os lo hemos contado en el blog justo en 2009 cuando se empezaron a ver los primeros datos de IPC negativos.  Resulta siempre interesante volver la vista atrás. El gráfico de este post representa la evolución de los precios desde el año 1961. A mitad de los años 70 alcanzó su máximo: los precios crecían a una tasa anual cercana al 30%. Es decir,comprar un vestido en 1976 salía un 30% más caro que en 1975. Hoy es al revés: pagar por algo en 2014 supone, en general, comprar más barato (si pincháis en la imagen se ve mucho más grande).

Jamás me olvidaré del día en el que POR FIN comprendí realmente lo que era la inflación y por qué era mala. Entonces el IPC salía mucho en prensa con subidas en torno al 10% anual. En 2014 vuelve a los titulares de prensa pero por registrar caídas. En mi esquema mental (y creo que no soy la única), hasta hace relativamente poco, esto era impensable.

Macroeconomía




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