A VUELTAS CON LA DEFLACIÓN…



El dato de IPC de enero confirma el riesgo de deflación en España (que volvemos a insistir es una mala noticia). Los precios cayeron un 1,3%, la mayor caída para un mes de enero desde que se hace esta estadística (año 1961). La tasa anual (la de los últimos doce meses) se sitúa en un 0,2%. Es decir, desde enero de 2013, los precios en general, solo han subido dos décimas.

¿Es esto deflación? No, porque no son cifras negativas. ¿Cuál es la probabilidad de que se convierta en deflación? En BBVA Research ponían cifras, aunque a nivel de la zona euro.

Fuente: BBVA Research

Fuente: BBVA Research

En lo que ellos llaman «escenario base», es decir, si todo va según lo previsto, la probabilidad de que la zona euro caiga en una espiral de caída de precios es inferior al 10%. Y en peor de los casos, (línea color naranja), la probabilidad puede aumentar hasta casi el 50% si se producen una serie de cosas, entre ellas un cambio de expectativas de los consumidores, empresas… Ya os hablamos de la importancia de las expectativas y cómo intenta anclarlas un banco central europeo a través de su discurso. De hecho en BBVA RESEARCH opinan que el BCE debería mejorar su discurso de «forward guidance».

Hablando otra vez de esto, recomendamos otro estudio sobre el tema: «Is the European Central Bank Failing its Price Stability Mandate? por Ángel Ubide. En opinión del autor la respuesta es no.  Tener una inflación en el 0,8% no es cumplir con el mandato de estabilidad de precios. «Contrariamente a lo que venía siendo habitual, el excesivo enfoque político (en el BCE) amenaza con provocar una inflación demasiado baja y no alta.»*

Hay varios puntos interesantes en este análisis que me gustaría destacar:

  • Si el objetivo del BCE es tener una inflación  «Below but close to 2% in the medium term», ¿qué entendemos por medio plazo? ¿Y ese 2%? ¿Es una media tal y como lo calculó Trichet cuando se puso la medalla de haber conseguido un 2.01 por ciento de inflación media en trece años de vida del euro?
  • Alemania realizó en los noventa un ajuste vía salarios para mejorar su competitividad tras la reunificación. Sin embargo «contó con la ayuda de mayores tasas de crecimiento y de inflación en el resto de la zona euro, lo cual ayudó a facilitar este ajuste. Pero Alemania no está haciendo lo mismo ahora»*
  • La inflación subyacente (la que no tiene en cuenta las oscilaciones de productos volátiles como alimentos y carburantes) en Alemania, cuando «gobernaba» el ultraortodoxo Bundesbank (banco central alemán) durante el periodo 1980-95 se situaba muy cerca del 3%, (por encima del 2% que intenta lograr el BCE).
  • ¿Cuáles son los escenarios para que Alemania registre más inflación y ayude así a países como España? NOTA ACLARATORIA PARA LOS QUE NO LO ENTIENDAN: se supone que un país gana competitividad si consigue abaratar sus productos respecto al de sus vecinos, ¿no?  Pero este ajuste es más fácil de hacer si tus vecinos te «echan una mano» y encarecen sus productos mientras tú tratas de abaratar los tuyos. Ya os hablamos de esto en «Cuestionando el modelo alemán». El autor propone una interesante simulación que se resume en este gráfico.  
Is the european central bank failing its price stability mandate?

Is the european central bank failing its price stability mandate?

Aquí se representan diferentes escenarios para los países que están realizando bajadas de precios y salarios para ganar competitividad (caso español) y para los países que gracias a su competitividad no tienen problemas (caso de Alemania).  Se barajan varias posibilidades, que los vecinos no ayuden, que ayuden un poquito… y resulta que en todos esos casos la inflación de la zona euro seguiría por debajo del 2% (en algunos casos bastante lejos de ese nivel). Por ejemplo, si países que ajustan siguen moderando costes y registran una inflación del 1%  (que ya es ser optimista porque aquí en España están en el 0,2%) y los países con superávit registran una subida de precios del 2,0%, 2,5% y 3,2%, la inflación de la zona euro sería del 1,4%, 1,6% y 1,9%. Es decir, seguiría baja y controlada. Lo que pasa es que esa opción, reconoce Ubide no es muy realista.

¿Qué debería hacer el BCE ?

  • Actualizar su definición de precios como «inflación en el 2% en un periodo de 2-3 años».
  • Comprar bonos de todos los países del euro ponderamos por el peso de su PIB. (Es decir, del país más grande se compraría más deuda y no del país con «más apuros».)
  • Poner en marcha programa de préstamos condicionado a que los bancos presten a pequeñas y medianas empresas.

Estas tres acciones, según el autor, mandarían la clara señal al mercado de que el BCE está dispuesto a «hacer lo que sea necesario» para cumplir con su mandato de estabilidad de precios.

 

* Traducción libre mía.

Macroeconomía




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