EL KIT DE HERRAMIENTAS DE UN BANQUERO CENTRAL, ¿PANORAMIX O CAYO COYUNTURAL?



panoramix o cayo coyunturalEste 1 de febrero el banco central de Estados Unidos, la Reserva Federal, estrena nueva presidenta: Janet Yellen (de la que ya os hablamos en el blog)Sin lugar a dudas jugará  un papel muy importante en la recuperación de la economía estadounidense. Pero ¿cómo? En esta crisis los bancos centrales han asumido un protagonismo central. Sus decisiones son clave. Algunos como el banco central de Japón se han atrevido a entrar en «terreno desconocido» al poner en marcha medidas digamos, poco ortodoxas y de las que no sabemos cómo saldrán.  En este post tratamos de explicar en qué consiste la política monetaria, cuáles son sus armas y cómo se están utilizando en la crisis actual.

“La política monetaria es el campo que nos permite a los economistas jugar a grandes sacerdotes con sacrificios en ritos y encantamientos.” John Kenneth Galbraith

Tiene parte de razón Galbraith al hablar en esos términos de la política monetaria. Basta con remontarse a la época en la que Alan Greenspan dirigía la Reserva Federal (1987-2006). Rodeado de un halo mágico e indestructible, este señor fue llamado «el maestro». Hablaba de manera muy enrevesada, sus discursos se analizaban coma por coma para tratar de descifrar una especie de código secreto y soltaba frases como «Si han entendido lo que he dicho es que me han interpretado mal». Luego, cuando vino lo que vino, el otrora poderoso Greenspan cayó en desgracia. Ya no era tan sabio como se pensaba.

Es verdad que desde entonces los banqueros centrales han perdido cierto prestigio (a nadie se le olvida la metida de pata del anterior presidente del BCE, Jean Claude Trichet, que subió tipos en verano de 2008 a pocas semanas de la caída de LehmanBrothers…), han dejado de ser druidas infalibles. Pero la profundidad y alcance de la crisis ha devuelto todas las miradas a sus políticas y herramientas. ¿Cuáles son las principales y cómo se están aplicando ahora mismo en las principales economías?

KIT DE HERRAMIENTAS DE UN BANQUERO CENTRAL

1. Tipos de interés. 

Es la medida más fácil de aplicar. Si se baja el precio oficial del dinero, es decir, a los bancos de la calle les cuesta menos pedir dinero prestado al banquero central, entonces eso repercute también en las empresas y los ciudadanos. Cuesta menos endeudarnos para comprar maquinaria, aumentar nave, adquirir una casa, un coche, hacer un máster, … El crédito fluye y esas inversiones y decisiones de consumo son muy importantes para el crecimiento. Así que cuanto más fácil lo ponga el banco central, mejor.

¿Qué es lo que está pasando ahora con esta herramienta? La han aplicado todos los principales bancos centrales de los países ricos pero ya no les queda mucho margen de maniobra. Cuando ya has bajado los tipos oficiales hasta casi el 0% se acabó el recorrido.En la zona euro (con tipos en 0,25%) además se da la peculiaridad de que lo que se conoce como «mecanismo de transmisión de la política monetaria» no está funcionando muy bien.

Es decir, que todo ese dinero barato a disposición de los bancos no se está traduciendo en créditos ni está circulando en la economía. ¿Por qué? Porque entre otras cosas los bancos no se atreven/quieren dar préstamos por miedo a que no se los devuelvan. Siguen arrastrando el peso de todo el dinero que han perdido en esta crisis. Cuando la bajada de tipos de interés deja de tener efectos se dice que la economía ha caído en la «trampa de liquidez» (de la que os hablamos ya en este post sobre la vuelta de Keynes).

2. Compras de deuda (también conocidas como Quantative Easing (QE))

Es una forma de hacer la vida más fácil a los gobiernos y empresas. El banco central compra bonos, letras… a cambio de dinero que «inyecta en el sistema». La idea es proporcionar liquidez a la economía; dinero contante y sonante para que circule. Esta medida tiene otras consecuencias: las compras afectan también al precio y la rentabilidad de la deuda que se compra. Si la autoridad monetaria adquiere bonos a diez años, por ejemplo, el precio de estos títulos sube y la rentabilidad cae (si no entiendes esto deberías repasar las clases de bonos que dimos hace tiempo). 

El gobierno de turno, cuando vuelva a emitir deuda, verá abaratado el tipo de interés que tiene que pagar gracias al efecto de las adquisiciones del banco central. Así que dependiendo de lo que compre el banco central, se alterará el tipo de interés de la deuda a corto, medio o largo plazo. En este apartado de compras también puede entrar la deuda de las empresas e incluso hasta hipotecas que tengan los bancos en sus balances (como es el caso de las compras que realiza la Reserva Federal).

El Banco Central Europeo es el único de los principales que no ha aplicado el QE, catalogada ya de «poco ortodoxo». ¿Por qué? Porque supone para algunos mezclar churros con merinas. Es decir, el banco central no está para arreglar los desaguisados de un gobierno de turno. Es un error de base acudir en ayuda de gobiernos que necesitan endeudarse para financiar sus políticas porque eso lo único que hace es generar inflación ¡y un banquero central está para luchar contra la inflación! El BCE lo que ha hecho es comprar deuda (operaciones OMT) de algunos países en apuros (principalmente Grecia) no en grandes cantidades y luego se ha tomado la molestia de retirar de circulación esa misma cantidad de dinero inyectada para que no provoque una subida de precios. A eso se llama esterilización.

 3. Actuar en los mercados

En este apartado podemos encontrar varias medidas. Una de ellas serían las subastas de liquidez adoptadas por el BCE. Se hace una barra libre de dinero a un tipo de interés muy pero que muy atractivo y con un plazo de devolución cómodo. Vamos, un crédito en condiciones muy ventajosas en el mundo de los mortales. Los bancos (que son los únicos con acceso directo a esta barra libre) piden lo que quieren y por lo menos durante un tiempo están tranquilos porque disponen de ese dinero para tapar unos cuantos agujeros y así se pueden concentrar en volver a conceder préstamos.

El caso es que estas subastas se han convertido en una manera indirecta de comprar deuda de los gobiernos y empresas. Lo que ha hecho en este caso el BCE es, en lugar de aplicar la herramienta número dos al pie de la letra, ha dado dinero a los bancos para que ellos terminen comprando los bonos y letras. Resultado: los bancos se han forrado* con esta medida y la barra libre no ha tenido el efecto deseado: que aumente el crédito. Las entidades han utilizado el préstamo en condiciones ventajosas del BCE para comprar bonos, letras que pagaban intereses altos. La diferencia es pura ganancia. A esta operativa se le conoce como «carry trade». Estas ayudas de estado encubiertas al sistema financiero sostienen, en parte, las cuentas de las entidades hoy en día.

Otra opción dentro de este apartado es penalizar a los bancos por no hacer circular el dinero como es debido. Ya sé que esto a algunos les sonará extraño, pero el caso es que todas las noches acuden a «dormir» al BCE miles de millones de euros «ociosos» que tienen los bancos. Si en lugar de dejarles dormir «gratis» se les cobrara por ello entonces quizá se lo pensarían dos veces. Es otra forma de forzar a que los bancos presten. Esta medida se conoce como «tipos de depósito negativos» o «tasa de facilidad de depósito negativa». El BCE no la descarta, si bien el volumen de liquidez que pasa las noches en la caja fuerte del BCE ha disminuido considerablemente. Los únicos países que han aplicado esa medida han sido Suecia y Dinamarca más recientemente.

El banquero central también puede cambiar los requisitos de dinero mínimo que por seguridad obliga a guardar a las entidades. Se conoce como «coeficiente de caja» y también ayudaría a liberar más dinero para el crédito.

4. Hablar.

Sí, sí, hablar. Un banquero central puede guiar a los mercados y alterar los tipos de interés simplemente hablando, dejando claro cuáles son sus objetivos y sus intenciones (a esta política de comunicación se le llama  «forward guidance»).  El poder del discurso ha probado ser mucho más fuerte del que muchos hubieran pensado (al «whatever it takes» de Mario Draghi me remito). Una simple frase dicha en el momento adecuado resultó ser una de las medidas más efectivas y más baratas del BCE. Su presidente vino a decir a los mercados en un momento en el que los especuladores se forraban apostando contra el euro y los países más débiles de la eurozona: «ojo, que si quiero os puedo machacar», a lo DraghiGandalf, como ya os explicamos.

La Reserva Federal por su parte, ha comunicado a los mercados que mantendrá su actual política monetaria hasta que el paro no caiga por debajo del 6,5% (en 2013 cerró en el 6,7%). De hecho, un estudio elaborado por la propia Fed, analiza los efectos que tendría que el banco central lanzara mensajes como: «voy a dejar que la inflación esté alta durante un tiempo» o «hasta que el PIB no recupere cierto nivel no tocaré los tipos de interés, da igual que la inflación suba». Es decir, si un banco central se compromete a hacer una cosa y convence a los mercados de que lo hará, los resultados pueden ser sorprendentes. Argumentaba recientemente el economista británico Simon Wren Lewis que un compromiso de ese estilo en el BCE podría ayudar mucho a superar la crisis. De nuevo chocaríamos con la ortodoxia que defienden los alemanes.

En todo esto consiste la política monetaria. Dentro de unos años podremos decir si los banqueros centrales resultaron ser verdaderos Panoramix en esta crisis o auténticos Cayo Coyuntural**. O una cosa intermedia. Ahora esperamos expectantes a Janet Yellen.

Recomiendo para terminar la relectura de un reportaje de hace ahora un año sobre el papel de los bancos centrales en esta crisis de Alicia González: «Los bancos centrales se reinventan».

A 6 de marzo actualizamos esta entrada para recomendaros dos artículos posteriores sobre la importancia de las expectativas para controlar el riesgo de deflación y el debate sobre si el BCE está cumpliendo su mandato cuando permite una inflación muy por debajo de su objetivo del 2%:

En defensa de Mario Draghi

A vueltas con la deflación

 

 

* Según el presidente del Banco Santander, Emilio Botín, ellos no han hecho carry trade porque «de entrada, el Banco Santander, no coge dinero en el BCE». Y que el dinero que han ganado con la deuda (unos 600 millones en 2013) ha sido con compras de deuda «financiadas con depósitos».

** Cayo Coyuntural: es el asesor de Julio César en el comic de Astérix  «Obélix y Compañía» que con sus consejos lleva a la ruina al tesoro romano.  Un cómic muy divertido para entender muchas cosas de la complicadísima economía 😉 y del que podéis encontrar un fantástico resumen aplicado en el blog de Raul Expósito.

 

ASTERI~1

 

 

Bancos, Macroeconomía




6 comentarios en “EL KIT DE HERRAMIENTAS DE UN BANQUERO CENTRAL, ¿PANORAMIX O CAYO COYUNTURAL?

  1. A mi me parece que lo que escribes está un poco trasnochado. ¿Dónde dejas a Europa? El problema es que el dinero ha dejado de ser productivo para crear valor,es decir capital, ese crecimiento es el que hay que controlar porque el desfase entre la economia real y la cantidad de dinero en circulación en una economía sólo puede generar inflación si no has conseguido capitalizar adecuadamente ese dinero. Quiere decirse, creado empresas solventes y productivas que den trabajo. La otra forma de absorver ese exceso es abriendo la espita del comercio,estos son los emprendedores que abren hoy y cierran mañana en función del dinero ocioso que ande por ahí, comprando y vendiendo lo que haya.

  2. Hay tal ruido, tanta falta de claridad que claro, me extraña bastante que no lleguemos a la conclusión que queremos. La economía ha dejado de ser una ciencia para convertirse en un arte. Vamos que para qué tanto estudio y tanta estadística¡Al lío!

  3. Hecho de menos un lugar en el que, en lugar de hablar permanentemente de crear dinero, se hable de qué, cómo y cuando hacer algo con él que merezca la pena. Que dure y que de satisfacción a necesidades humanas, que pueda sobrevivir sin tener que convertirse en un gigante que lo engulla todo y a todos los demás. Creo que ya se vulneran demasiadas reglas, esto ya no hay quien lo controle, lo arregle o lo pueda entender. Es demasiado imperfecto.

  4. Con retraso, pero muchísimas gracias por el enlace a mi blog. Soy seguidor de vuestro blog desde hace bastante tiempo (si no comento es por mi absoluta falta de tiempo, la misma razón por la que últimamente sólo puedo publicar a un ritmo de una entrada al mes) y es todo un honor que lo hayáis enlazado.

    Felicidades por vuestro trabajo, hacéis que la economía sea amena y accesible.

  5. Estupenda entrada. Muy accesible y amena de leer (como os decía en el anterior comentario de vuestro blog en general).

    Cabría mencionar que gran parte de las diferencias de actuación del BCE con respecto a otros bancos centrales (no solo la Fed, sino también el Banco de Inglaterra o el de Japón) se deben a sus restrictivos estatutos, que le imponen como único objetivo el control de la inflación (desestimando el crecimiento o la creación de empleo) y le prohiben financiar directamente a los países (comparto la idea de que un banco central no debe financiar a los gobiernos irresponsables, pero grabarlo a sangre y fuego en sus estatutos me parece pasar al extremo contrario, y no me gustan nada los extremos).

    http://www.economiapuntes.blogspot.com.es/2013/06/diseccionando-maastricht-o-de-aquellos.html

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