LA CONVERGENCIA INEVITABLE: EL FUTURO DEL CRECIMIENTO ECONÓMICO EN UN MUNDO A VARIAS VELOCIDADES


El mundo está cambiando a una velocidad vertiginosa y, la mayoría de las veces, no somos conscientes. ¿Quién apostaba hace medio siglo a que China se iba a convertir en el gigante que es hoy? ¿Quién creía en los ochenta que un país como Corea del Sur iba a convertirse en un líder en semiconductores?
China, cambio climático, crecimiento, gobernanza global, empleos, tecnología, crisis, política… Hablamos de todas estas cosas casi a diario quizá sin ser demasiado conscientes del enorme papel que jugarán en el diseño del futuro. ¿Cómo será el mundo en el año 2050? ¿Nos habremos preparado bien para todos los retos que planteará? ¿Habrá suficiente energía para todos? ¿Y comida? ¿Es sostenible el crecimiento de países como China o India? ¿Dónde habrá trabajo en el actual mundo industrializado dentro de 40 años?
Michael Spence, premio Nobel de Economía en 2001, aborda estas cuestiones en su libro «La convergencia inevitable» publicado por Editorial Taurus, y traducido por una de nosotras (que no se hará rica aunque compréis muchos ejemplares, os lo aseguro). Un libro sobre el pasado y el futuro económico para poder comprender el presente y prepararse para los inminentes retos que plantea un mundo a varias velocidades que, por primera vez está convergiendo.
El desarrollo de su teoría sobre la nueva convergencia comienza en 1950. A partir de ese momento, las divergencias entre países ricos y algunos países en vías de desarrollo comienzan a estrecharse. Son sólo 13 países los que consiguen crecer a una media del 7% durante más de 25 años. Son pocos sí, pero entre ellos están los países más poblados del planeta: China e India. Aunque queda mucho camino por recorrer, llegará el día en el que esos países igualen su renta a la de los ricos. Ese futuro no está muy lejos. Según el autor, alrededor de 2050, China lo habrá conseguido. Estamos ahora “a mitad de camino” de esa nueva convergencia.

El crecimiento de los países emergentes ha sido tan rápido y sostenido en el tiempo que hoy las decisiones de China, Brasil, e India afectan también a los países desarrollados. Esto es nuevo, argumenta Spence. Supone un gran reto integrar este nuevo poder en los mecanismos por los que se rige la globalización.


También supone un desafío para estos países asumir que, dentro de muy poco, tendrán que aprender a equilibrar su responsabilidad a nivel mundial con sus propios intereses domésticos. Jamás un país con un nivel relativamente bajo de renta, expone el autor en referencia a China, se había convertido en una potencia económica.

Ahora China y Brasil se enfrentan a lo que Spence denomina “transición a la renta media”. Las industrias que han permitido crecer a estos países (fundamentalmente intensivas en mano de obra) empiezan a ser menos rentables por la subida de los salarios. Esas compañías se trasladarán a países con salarios más bajos. “La transición es problemática y políticamente difícil”, reconoce Spence. La tendencia es resistir el cambio y aferrarse al éxito.

¿Qué pasará con la globalización? ¿Habrá ganadores y perdedores? ¿Seguirá la cooperación entre los países? ¿Qué papel jugarán las nuevas tecnologías en los cambios? ¿Habrá bastante comida y materias primas para todos? Son algunas de las cuestiones a las que Spence trata de dar respuesta a lo largo del libro.

“A mitad del siglo XXI, el PIB de China y la India será parecido y concentrará cerca del 60% del total de los países del mundo avanzado. Las economías de Estados Unidos y la Unión Europea representarán entonces en torno al 10 por ciento del G20. En la actualidad constituyen juntos el 60%.” Los roles se invertirán. “Es imposible saber con antelación cómo afectará eso al comportamiento de la economía global.”

El autor aporta propuestas para abordar los retos del cambio climático y la gobernanza global pero desde el punto de vista de una persona que conoce profundamente los intereses enfrentados de los países ricos de ahora y los emergentes. Esos capítulos son realmente interesantes. También las consecuencias que tendrá para el mercado laboral de todo el mundo el impacto de las tecnologías de la información.


Michael Spence es un especialista en la formación de mercados y las dinámicas de los flujos de información y en la actualidad preside la Comisión para el Crecimiento y el Desarrollo del Banco Mundial. Son dos de las razones por las que su punto de vista resulta tan interesante. Es una persona que se fija en unos aspectos de la globalización menos tratados: ¿por qué crecen tanto los países emergentes? ¿por qué nunca antes se habían registrado avances tan elevados durante tanto tiempo? ¿qué factores son fundamentales? ¿donde radicará la ventaja comparativa de las empresas del mundo industrializado? ¿qué papel han jugado en este proceso las tecnologías de la información?. Pero también es un economista que ha tenido un acceso directo a la información y a los líderes de los países emergentes. 

Sin apportar muchos datos ni cifras, este premio Nobel ayuda a reflexionar, a leventar la vistsa del cortoplacismo en el que se encuentra ahora mismo la economía mundial. Trata de ser divulgativo y accesible, aunque algunas partes requieren algún conocimiento previo de economía. Sus 41 capítulos son como pequeños bocados de análisis económico de una realidad que aparece reflejada a diario en los medios de comunicación.

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4 comentarios en “LA CONVERGENCIA INEVITABLE: EL FUTURO DEL CRECIMIENTO ECONÓMICO EN UN MUNDO A VARIAS VELOCIDADES

  1. Pero en este tema es dónde entra la política y la sociología. Eso que se comenta estaría bien si no obligase a tener a las clases más desfavorecidas deambulando por las ciudades europeas y americanas. (Algo que en Asia puede ser natural).
    Antes de llegar al punto que menciona el artículo con las consecuencias que apunto, se producirán tensiones, violencia, proteccionismo y conflictos bélicos que desmontarían el contexto actual en el que se basa el artículo

    • Totalmente de acuerdo. Lo que el libro plantea es la forma de empezar a prepararse para esos retos tratando de evitar todas esas consecuencias que mencionas: tensiones, violencia, proteccionismo… Spence trata de dar una visión de los problemas desde «el otro lado» de los países emergentes. Por eso creo que resulta interesante: los tenemos que entender, cómo funciona su economía, a qué desafíos se enfrentan, cómo nos pueden afectar, qué soluciones podrían satisfacer objetivos tan diferentes. El autor defiende que ese conocimiento es clave para poder diseñar las respuestas a los retos globales. Gracias por tu comentario.

  2. Hola, muy buenas tardes Marta y Rebeca, ¿qué tal estáis? Espero que maravillosamente bien al igual que vuestro interesante blog. Caí de pura casualidad en vuestro espacio (ya sabeis, saltando de sitio en sitio) y me alegro de ello, ya que he disfrutado de las entradas que he tenido tiempo de ojear y me han parecido muy entretenidas, enganchan al bloguero. Teneis una web muy recomendable y os felicito. Espero que sigais creciendo y que nunca abandonéis el blog. Seguiré visitándoos siempre que tenga un tiempo libre para ver las restantes entradas y las nuevas que subais. Os deseo mucha suerte y espero que pronto subais un nuevo post para disfrutar de él.

    Si me lo permitís, ahora me gustaría invitaros a mis blogs:
    a) !DIARIO DE UNA CHICA POSITIVA!: literatura personal optimista muy cuidada:
    http://insolitadimension.blogspot.com.es/
    b) TOMB RAIDER EVOLUTION: espacio dedicado a Lara Croft, todas las noticias actualizadas, las últimas horas:
    http://tombraidermania.blogspot.com.es/

    Un gran abrazo desde Málaga y gracias por compartir un trocito de vosotras.

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