CONTRA EL VIENTO DEL NORTE: CARTA DE UN BONO ESPAÑOL A MARIO DRAGHI


Madrid, 3 de agosto 2012
Estimado Sr. Draghi:
Me ha decepcionado usted. Perdone que sea tan franco, pero a estas alturas de la película comprenderá que es mejor ir al grano. Soy un bono español a 10 años y le escribo en mi nombre y en del resto de mis compañeros, más mayores o pequeños (desde las letras a 6 meses a las obligaciones a 30 años). Juntos, ya lo sabe usted, representamos un montante de 600.000 millones de euros (y subiendo). Ayer pensábamos que usted por fin iba a hacer algo por nosotros. Que iba a salir a los mercados a decir: «¿Qué pasa inversores? ¿No queréis estos bonos españoles? Pues yo sí. Yo sí los quiero porque son de fiar». Pero sin embargo, usted con su discurso alemán (sí, aunque lo explicara ayer en inglés tenía mucha pinta de ser alemán), nos ha devuelto al abismo. Seguirá sentado en su silla de Fráncfort limitándose a observar como un soldado sin fusil cómo nos hunden los voraces inversores.
Señor Draghi, ¿usted sabe lo que es salir a los mercados y que a uno lo amenacen con llamarle bono basura? ¿Usted se imagina la tensión y la humillación que sufrimos todos los días mis compañeros y yo a manos de esos insaciables mercados que nos rechazan y se desprenden de nosotros a la mínima de cambio? ¿Se hace usted cargo de que cada vez nos piden más intereses para quedarse con nosotros? Francamente, nos sentimos huérfanos, Sr. Draghi.
Lo único que le pedíamos era que nos defendiera, ya que nuestro emisor, el Estado español, se encuentra, como usted también conoce muy bien, en una situación crítica y necesita de nuestra ayuda para superar esta situación. ¿Todavía no se ha dado cuenta de que dependemos de usted? ¿Qué hay que hacer para que nos compre a algunos? ¿Cuánto sufrimiento adicional nos queda por delante? ¿No es consciente de que si obliga a nuestro país a pedir un rescate en toda regla nos condenará al ostracismo? ¿Quién va a querer comprar bonos de un país rescatado? Ningún inversor en su sano juicio.
Su tozudez, su sumisión a los dictados alemanes, su aparente fundamentalismo y su falta de coraje me han llevado hoy a superar de nuevo la rentabilidad del 7 por ciento. Sr. Draghi: eso significa que cada vez se fían menos de mí. ¿Usted comparte esta opinión? ¿Cree que mis compañeros y yo no somos de fiar? ¿Cree que no pagaremos lo que prometimos a quien nos compre?
Que un banco central salga en defensa de sus bonos (sí, Sr. Draghi, aunque le pese nosotros somos un país del euro y usted es nuestro banco central) es algo totalmente habitual en países como Estados Unidos e Inglaterra. La Reserva Federal y el Banco de Inglaterra se han gastado una millonada comprando sus bonos. ¡Es parte de su trabajo! Mientras, el BCE que usted preside, se ha gastado una mínima parte, en comparación, en comprar deuda griega, italiana y española principalmente. Le ruego no me pida que le concrete las cifras porque bastante tengo con recalcular mi rentabilidad cada medio minuto. Usted las conoce de sobra.
Señor Draghi, ya no le creemos. Sus falsas promesas «haremos todo lo necesario, créanme será suficiente», le han hundido a usted también. Ya no tiene credibilidadAyer dejó muy clara su posición: sólo nos ayudará cuando nuestro país pida un rescate. Y eso significa, entre usted y yo y el resto de mis hermanos bonos, que España tendrá que realizar más ajustes para conseguir esa ayuda. Y después de habernos terminado de cargar la economía por imposición (¿piensa usted que un país NORMAL puede crecer con tanta tijera?), ¿de verdad piensa que estaremos mejor y que nos habrá ayudado realmente?
Usted se ha desentendido de esta crisis. A veces nos preguntamos en qué planeta vive, Sr. Draghi. Por supuesto que sabemos que está sometido a una gran presión en el BCE por parte de los alemanes. Pero Alemania NO es todo el euro. Hay más países en esta unión monetaria.
Le rogaríamos que recapacitara, pero sería un acto inútil. Su discurso de ayer nos ha hecho abandonar toda esperanza.
Adiós Mr. Draghi. Qué pase usted una Feliz Navidad. Atentamente,
Mr. Bond. Spanish Bond.

Bancos, Mercados

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5 comentarios en “CONTRA EL VIENTO DEL NORTE: CARTA DE UN BONO ESPAÑOL A MARIO DRAGHI

  1. ¿Para cuándo un puño en la mesa de los llamados «periféricos»? Si todos damos ese puño… ¿no conseguiríamos presionar o, al menos, contrarrestar la garra oscura que proviene de Alemania? Y yo que pensé que los alemanes habían cambiado… tonto de mí.

    Las declaraciones del Pte. del Bundesbank horas antes de las de Draghi (el Bundesbank no es un banco como los demás dentro de la Unión) deberían significar una automática rebelión por parte de los demás países. ¿Dónde se ha visto esto?

    Saludos y enhorabuena por el blog, es realmente fantástico.

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