¿QUÉ HACE UN CONSTRUCTOR EN UNA PETROLERA COMO ESTA? La batalla de Sacyr en Repsol I


Había una vez un constructor (Sacyr Vallehermoso) que decidió invertir en el negocio del oro negro. Y optó por hacerlo a lo grande, (como buen constructor, pensaréis algunos. Bueno, no todos son así). Compró de golpe el 20% de la primera petrolera del país (Repsol).

Era el año 2006, pleno auge del boom inmobiliario en España. El negocio del ladrillo no podía ir mejor. El caso es que las acciones no las pagó con dinero que había ahorrado o ganado con el negocio. Fue al banco, pidió un préstamo de 5.000 millones, se lo dieron, y las compró. Eso en finanzas se llama apalancarse: pedir dinero prestado para hacer una inversión.

Se convirtió en el mayor accionista de la petrolera. Así de sencillo. ¿Por qué las compró? Bueno, quizás pensó “cuando las acciones suban, me forro” o “con lo que me paguen de dividendos me sale rentable” o “siempre he querido buscar petróleo bajo el mar…” El constructor declaró a los medios que se trataba de una inversión «estratégica.» Quién sabe. Ciñámonos a los hechos.

Cinco años después de realizar esta inversión, el constructor tiene que renegociar su crédito y se encuentra con los siguientes problemas:

1. Debe a los bancos 5.000 millones por la compra y su empresa constructora ha caído tanto, tantísimo en bolsa que ahora vale 1.800 millones de euros. (Cuando se embarcó en la aventura petrolera la empresa del constructor valía casi 10 veces más en bolsa).

2. Compró las acciones de la petrolera a 26 euros y ahora cotizan a 19,8. Está perdiendo 1.200 millones de euros. Vender las acciones supondría asumir 1.200 millones de euros de pérdidas.

¿Qué puede hacer el constructor para evitar esta situación? ¿Cómo puede renegociar su préstamo con los bancos? ¿Cómo puede convertir una inversión nefasta en una inversión «estratégica»? Continuará…

Empresas

Etiquetas: , ,




Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *