PREMIO NOBEL 2010, LOS FAVORITOS TENDRÁN QUE ESPERAR


Han ganado los que no eran favoritos. Dos estadounidenses, Dale T. Mortensen y Peter Diamond, y un chipriota, Cristopher Pissarides, han sido premiados con el Premio Nobel de Economía por su trabajo sobre las causas del paro y los mecanimos de búsqueda de empleo.

El jurado de los Nobel ha premiado a estos tres economistas por sus modelos matemáticos porque «ayudan a comprender la forma en que la regulación y las políticas económicas afectan al desempleo, las ofertas de trabajo y los sueldos».

¿Por qué hay desempleo cuando hay ofertas de trabajo? ¿Cómo afecta el nivel del subsidio de desempleo, los salarios y las políticas de empleo al nivel del paro? Son algunas de las preguntas que han tratado de responder los premiados.
Sabíamos que el premio iba a estar relacionado con la crisis actual. Desde luego, el paro es uno de los principales problemas. Hace tiempo hablamos en el blog sobre la posibilidad de una recuperación económica sin recuperación del empleo (el jobless recovery).

El premio, sin embargo, ha vuelto a dejar con tres palmos de narices a otros economistas que también ha tratado otro tema muy relacionado con esta crisis: el de la irracionalidad, y la formación de burbujas, y cómo la psicología afecta a las decisiones que se toman en la economía.

Sus principales representantes, Robert Shiller y Richard Thaler, figuraban como favoritos para llevarse el Nobel este año. Ambos seguidores de la corriente conocida como «behavioral economics», algo así como la economía del comportamiento.
Shiller es el autor de la famosa expresión «exuberancia irracional». La utilizó en el año 2000 para alertar de la formación de una burbuja inmobiliaria en EE.UU. De hecho, junto a otros economistas, diseñó un indicador del precio de la vivienda en su país que se utiliza a diario (el índice Case/Shiller).
Otro de los favoritos de este año era Eugene Fama. Una de sus principales aportaciones es la hipótesis de los mercados eficientes. Para Fama, los mercados son los mejores a la hora de poner precio a las cosas. Según su visión, las burbujas por lo tanto no existen. (En esta entrevista Fama explica qué piensa de las burbujas).

Tenemos 364 días por delante para ver si alguno de los favoritos se lleva finalmente el Nobel de Economía. Aunque tal y como van las cosas, Fama lo tiene un poco más difícil.

Macroeconomía

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