¡AQUÍ ESTAMOS DE VUELTA CON UNA DE PRESUPUESTOS!



Sí, al fin volvemos a publicar y lo hacemos con la ley económica por excelencia: la de los presupuestos generales del estado que el Gobierno lleva todos los años por estas fechas al Congreso de los diputados. Esta mañana los ha llevado en un pendrive la vicepresidenta Salgado.

En la puerta del Congreso la esperaba Robin Hood, bueno, un miembro de Intermon Oxfam disfrazado, para recordarla que había dicho que el tijeretazo al gasto que hay en estos presupuestos iba a repartirse entre todos y se iban a incluir medidas para que también se apretaran el cinturón los que más tienen.

El Gobierno había dicho que iba a crear un impuesto especial para los más ricos. Al final lo que ha hecho ha sido subir el impuesto sobre la renta a los que ganen más de 120.000 euros al año. Bueno, en realidad no es así. Se sube a los que tengan lo que se llama base liquidable superior a 120.000 euros. ¿Cuál es la diferencia?

Pues que no es lo que se gane bruto porque para calcular la base liquidable se resta a los ingresos brutos que se tienen lo que se paga de seguridad social, 2.400 euros que Hacienda le deja restar de su salario-se llama deducción por rendimientos del trabajo-,se resta también lo que se denomina mínimo personal,que son unos 5.000 euros, lo que se haya aportado a un plan de pensiones privado con un límite de 10.000 euros…vamos que en realidad las personas a las que se les sube el IRPF ganan bastante más de 120.000 euros.

El caso es que tienen que pagar un 1% más de IRPF los que tienen base liquidable de más de 120.000 euros y un 2% más los que la tienen superior a 175.000 euros.

El Gobierno ha sido criticado porque aunque ponga más impuestos a estas rentas más altas sigue dejando igual a los ricos, ricos de verdad. Las grandes fortunas, en realidad, no están muy preocupadas por el IRPF porque sus ingresos vienen más de acciones, fondos…y por esto se paga un 21%.

Pero hay más. ¿Os acordáis de las famosas SICAV, sociedades de inversión en activos?. Son el instrumento que utilizan los ricos, ricos para gestionar sus fortunas, meten allí sus dineros y los invierten. Estas sociedades pagan sólo un 1% de impuestos y, en el caso de que vendan algo y obtengan beneficios, pagan por ellos pero sólo un 21%, cantidad irrisoria si tenemos en cuenta que el tipo más bajo del IRPF para los que ganan menos de 17.700 euros, es del 24%.

Bueno, pues esto se ha dejado igual, únicamente se ha corregido un truco que estaban haciendo para , en determinadas operaciones, no pagar ni siquiera ese 21%. El Gobierno dice que lo hace porque si suben los impuestos a estas sociedades se marcharán a otros países y no le falta razón. Si en otros países no se ponen de acuerdo para hacer pagar más impuestos a estas personas , pues se marcharán allí donde paguen menos.

A Robin Hood le queda mucho trabajo por hacer.

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