DEUDA ESPAÑOLA: ¿ES DIFERENTE?



Imagina que terminas 2009 gastando el doble de lo que has ingresado. Imagina que con esa carta de presentación vas a un banco a pedirle un préstamo. Le prometes que vas a trabajar más este año, que venderás tu coche e irás en metro a trabajar, que bajarás tu factura de teléfono a la mitad, que venderás unas acciones que tienes, pero seguirás comprando fruta y verdura porque para ti la alimentación es lo primero. Es decir: reducirás gasto (menos tren de alta velocidad), aumentarás ingresos (subirás el IVA en verano) y mantendrás lo básico intacto (políticas sociales) . ¿Qué crees que te dirá el banquero?

Pues dependerá de si te cree o no. Al banquero le han llegado comentarios de algún vecino y mal amigo tuyo: le dicen que las cosas te van peor de lo que dices. Si el banquero no duda de tu palabra te dará el dinero que le pides y no te clavará con los tipos de interés. Si no termina de confiar en tus planes para reconducir tus números rojos es posible que te deje el dinero pero a un tipo de interés más alto.

¿Mucho más alto con respecto a qué? Pues mucho más alto respecto a tu vecino, que también ha gastado más de lo que ingresó pero no tanto como tú. Un vecino que tiene un trabajo mejor que el tuyo, y que jamás ha dejado de pagar sus letras de la hipoteca. ¡Tú tampoco! ¡Siempre has pagado a tiempo! Pero tu vecino es un cliente más antiguo.

Tú eres España y tu vecino Alemania. La diferencia entre lo que te cobrará a ti el banco y a tu vecino por el mismo préstamo se llama diferencial de deuda. España paga más intereses para que le dejen el mismo dinero que a Alemania. Es por ser «un poquito menos de fiar». Nuestra calificación como cliente muy bueno, bueno, regular o malo varía con el tiempo. En el último mes tus cuentas han seguido empeorando y además varias personas han sembrado dudas sobre tus propósitos de año nuevo

Consecuencia: hoy España ha pedido prestados 2.500 millones de euros en el mercado (mercado deuda = bancos, fondos que mueven mucho dinero e invierten en deuda, grandes ahorradores que buscan sacar rentabilidad a su dinero…). Ha tenido que pagar un interés de 2,66% para conseguir que le presten ese dinero (dinero que es deuda del Estado) Hace un mes, España también pidió dinero prestado. A los mismos. Pero entonces pagó menos: 2,15% de interés.

Conclusión: ¿os acordáis de Zapatero defendiendo a España en el foro de Davos la semana pasada? Allí unos cuantos gurús y economistas habían dicho días antes que España tenía un problema realmente gordo. Un mensaje importante para todos aquellos que pensaban prestarle dinero a nuestro país. Zapatero salió en defensa de sus números, de su credibilidad, de sus firmes propósitos de arreglar sus finanzas. «España es un país serio. Siempre hemos cumplido con nuestros compromisos», dijo. Siete días más tarde (hoy) había quedado con el banquero para pedirle dinero. Le ha salido algo más caro.

Eso no significa que ya nadie se fíe de nosotros. Eso significa que: o arreglamos algo nuestra carta de presentación o cada vez pedir dinero prestado nos costará más. Tiene sentido, ¿no?

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