CUPO VASCO Y PRESUPUESTOS



El Gobierno va a lograr sacar adelante los presupuestos de 2009 gracias al apoyo de Coalición Canaria y PNV. El apoyo del Partido Nacionalista Vasco lo ha logrado por varias razones, la fundamental es que va a ayudarles a que conserven sus ventajosas peculiaridades en materia de impuestos. Es lo que en los últimos días hemos escuchado llamar «el blindaje del cupo vasco».

El cupo vasco forma parte del denominado concierto económico vasco que permite a este territorio gestionar y recaudar sus impuestos e incluso, dictar algunas de sus normas. Los orígenes de este privilegio se remontan al siglo XIX . Franco lo abolió para Bilbao y Guipúzcoa por considerarlas traidoras pero Álava logró conservarlo.

Así, en el País Vasco lo que se recauda por impuestos se ingresa en sus propias arcas públicas para gastarlo después en lo que consideren apropiado. Lo que pasa es que hay cosas de las que se disfruta en el País vasco que no se pagan de ahí sino que se pagan de las arcas del Estado. Es el caso de la defensa, la corona y todo lo que tiene que ver con los asuntos exteriores. Por eso, en el País Vasco de lo que se recauda hay que dar una parte a la caja de todos los españoles. Esto se llama cupo vasco.

El cupo se revisa cada cinco años. La última revisión es de 2007 y se estableció que el País Vasco tenía que pagar al Estado 1.565 millones de euros. La cantidad siempre da lugar a muchas críticas, para los vascos es muy alta y para los demás muy baja.

Pero no sólo el cupo, el concierto económico en general genera muchos recelos sobre todo desde 1993 cuando se establecieron las llamadas vacaciones fiscales vascas que permitían a las empresas que se establecieran en Euskadi no pagar el impuesto de sociedades.

Una medida así provoca que haya empresas que decidan irse al País Vasco. Si una empresa que está en Santander decide cambiar su sede al País Vasco, Santander deja de ingresar por el impuesto de sociedades y claro, no le hace ninguna gracia porque además Cantabria no tiene potestad para aprobar un cambio así en el impuesto de sociedades.

De modo que el concierto económico está continuamente en los tribunales. Son muchos los que deciden recurrirlo, sobre todo las Comunidades que están cerca del País Vasco que son las que más sufren que sus empresas cambien de sede.

Lo que se trata de impedir con el «blindaje del cupo» son esos recursos. El PSOE se ha comprometido con el PNV a aprobar una norma por la que el cupo vasco sólo pueda ser recurrido ante el Tribunal Constitucional. Así, las comunidades limítrofes o los ciudadanos corrientes no podrán recurrirlo. Esta posibilidad quedará restringida al presidente del Gobierno, al defensor del pueblo, a 50 diputados o a 50 senadores.

Pues esta es la condición que el PNV ha impuesto al Gobierno para apoyar los presupuestos y el Gobierno, ha aceptado.

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