DE PREFERENTES, NADA



Segundo toque de atención a las participaciones preferentes. Primero fueron las del BBVA y ahora las de Banesto. La Comisión Nacional del Mercado de Valores ha alertado sobre el riesgo de las preferentes de Banesto. La CNMV vigila de cerca y con cierta preocupación la colocación masiva de este producto entre particulares. ¿Por qué?

Empezamos por el nombre: las participaciones preferentes no tienen nada de preferentes. No dan derechos políticos (es decir, no dan derecho a voto en una junta de accionistas) ni de cobro preferente (en caso de quiebra de la empresa).

¿Qué son entonces realmente? Ahora mismo, uno de los mejores instrumentos para captar ahorro de los particulares y al mismo tiempo, llenar la despensa. Recordamos que las entidades tienen la obligación legal de mantener cierta cantidad de dinero apartada en una «caja fuerte» para poder hacer frente a imprevistos. Pues las acciones preferentes van directamente a esa caja fuerte. (Ya hablamos de esos requerimientos legales en este articulo).

¿Cuál es el atractivo de este producto? Su tipo de interés. Con un euribor por los suelos, lo que pagan los bancos por el dinero en los depósitos ha caído al 2,5% en el mejor de los casos. Pues bien, las preferentes pagan un 6%, un 7%, un 8%…

Así que yo, atraída por esos altos tipos de interés, decido sacar mi dinero del depósito y comprar 20.000 euros en participaciones preferentes de mi banco.

Durante los siguientes cinco años (ese suele ser el plazo estándard) cobraría, digamos, un 7,5% de interés: 1.500 euros brutos de intereses al año. Cuando vencieran los cinco años yo podría seguir con la inversión (las condiciones de tipos cambiarían y cobraría el euribor más un diferencial). O podría vender mi inversión.

Aqui empieza la letra pequeña. ¿A qué precio las vendería? Yo invertí 20.000 euros en participaciones preferentes hace cinco años. ¿Valen eso ahora o menos? Pues dependerá de muchas cosas. ¿Quién me las comprará? El banco puede hacerlo, o no. Nadie le obliga.

Las participaciones preferentes son una deuda PERPETUA. El banco no está obligado a devolverme mis 20.000 euros. Sí está obligado a pagarme los intereses pactados pero, atención, siempre y cuando la entidad tenga beneficios. En caso de pérdidas, no se pagan intereses.

¿Y si quiebra el banco? Mis 20.000 euros no están garantizados por ley, a diferencia de lo que ocurriría si los hubiera dejado en el depósito.

Los bancos y cajas están obligados a registrar en la CNMV las condiciones exactas y concretas de estos productos. Pues bien, leyendo uno de estos trípticos, la propia entidad que lanza a la venta sus participaciones preferentes informa de hasta nueve riesgos diferentes que afectan al producto.

Se trata por lo tanto de una inversión compleja y que, sin embargo, está teniendo una gran acogida. Hoy mismo, Caja Madrid ha comunicado que ha colocado 2.700 millones de euros en participaciones preferentes. 80.000 particulares han invertido en ellas. La demanda ha superado las previsiones de la propia entidad.

¿Por qué alerta entonces la CNMV en el caso de Banesto? Pues porque piensa que el tipo de interés que ofrece para sus participaciones preferentes es menor al que están exigiendo por el mismo producto y el mismo riesgo los inversores profesionales.

Hasta la fecha, una quincena de bancos y cajas han emitido preferentes. La propia CNMV dice al respecto: «al comercializarlas entre los clientes minoristas surge un conflicto de interés que puede derivar en que las condiciones financieras del producto sean desventajosas para los inversores

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